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LA KAOTICA ORDA VERDE
La orda verde comandada por Grimgor se ve enfrentada a las fuerzas del Caos que amenazan al mundo poniendo a prueba el liderazgo del Kaudillo ante Wurzzag, el eterno catador de la valia orka.
Por Fernando Alfonso Casas de la Torre
21/marzo/2003
Basado en una historia real... La batalla tuvo lugar en el Centro Cultural Jose R. Mijares de la ciudad de Torreón, Coahuila, Mexico durante un pequeño torneo Warhammer organizado por el club de Modelismo de la Laguna el 15 de marzo del 2003. Se han cambiado los nombres de los participantes a fin de no afectar su vida publica. Cualquier nombre que parezca o tenga similitud es pura coincidencia o voluntad malévola del escritor.
Parte I
Bajo las tunicas rituales el calor del desierto era insoportable. El sudor se pegaba a la tela que le cubria, pero nada de eso importaba, el sacerdote-sirviente estaba en trance en ese momento. Su cuerpo intentaba compensar la diferencia de calor sudando, pero la carencia de liquido eran algo que no parecia importarle al hombre. Y es que las compensaciones termicas de los cuerpos humanos solo eran eso: imperfecciones humanas. Cuatro hombres mas acompañaban al sacerdote-sirviente. El y sus acolitos estaban en esa llanura sentados en cuclillas en los vertices del pentagrama en cuyo centro se habian trazado con sal inscripciones de gran poder. Por meses, desde que encontro ese antiguo pergamino que alguien quiso ocultar en lo alto de aquella montaña el sacerdote-sirviente solo habia pensado en una sola cosa. Realizar el ritual. Traerlos. Ser su sirviente y su amo. Ser uno con las fuerzas que estaba por invocar con los himnos por eones prohibidos.
Una figura solitaria y musculosa montada en una desagradable y peluda criatura les veia desde una colina rocosa. Sus ojos voltearon a los cielos y entendieron que habia una malefica relacion entre ese ritual y la posicion de las estrellas. El momento era favorable.
El sol se ponia en la desértica llanura pintando de matices dorados las pocas plantas que crecian en el pequeño Valle de los Ogros dándoles a sus marchitas hojas por un momento una belleza eterea, como si quisiese compensar los abrasadores calores a los que las sometia dia a dia con sus rayos en los territorios centrales de Las Tierras Yermas del Norte. Bajo un monton de pequeñas rocas marrones el escorpion se disponia a salir a cazar su comida en unos instantes una vez que bajase la temperatura al caer la noche. La noche anterior habia dado buena cuenta de varias cucarachas pequeñas y escarabajos descuidados entre las dunas de arena. Habia crecido bastante a base de algo de suerte y gracias tambien a la herencia genetica propia de su especie que les daba algo mas de fuerza y rapidez para capturar a sus presas. Sus pinzas grandes eran certeras y veloces al igual que sus reflejos. Sus ocho ojos estaban atentos a cualquier cambio en su entorno. Era un cazador eficiente. De pronto un ruido en el fondo comenzo a inquietar al animal. Un golpeteo constante que indicaba que era mejor quedarse donde estaba y eso hizo. A la entrada de su cueva se veia a un escarabajo gordo que habia comenzado su rondin nocturno antes. Su instinto le recordo que tenia hambre y que ese insecto podria cubrir su necesidades. Pero estaba el golpeteo. El insecto vacilaba entre entrar al agujero e irse y opto por lo segundo. El golpeteo se acercaba. El instinto del escorpion pudo mas que su cautela y se abalanzo sobre el escarabajo picándolo con su aguijon entre las uniones de la coraza. El animal se retorcio bajo sus pinzas y murio. Avidamente clavo sus mandibulas en el vientre de la victima para comenzar a chupar sus jugos una vez que el veneno hiciese efecto, y en ese instante se percato de que el golpeteo era atronador. Era fuertísimo, estaba proximo. Sus ojos alcanzaron a divisar unas sombras enormes que se aproximaban velozmente. Fue destruida su madriguera antes de que pudiese entrar corriendo a ella, busco otro refugio y se desato el infierno en un instante. Una pisada cerca y otra y otra lo hicieron desorientarse mientras el suelo se sacudia bajo sus patas. Escucho un ruido distinto entre el golpeteo y volteo con sus pinzas en alto y el aguijon listo, pero fue pisado violentamente. El escorpion habia muerto. Una procesión interminable de guerreros marchaba cruzando las dunas y las rocas a paso rapido oscureciendo con sus sombras el paisaje a medida que el sol se ocultaba. Miles de orkos, goblins y demas miembros de un gran ejercito pielverde avanzaban a grandes zancadas y el sonido de sus botas y equipo se escuchaba en todo el valle.
-¡Jefe! ¡Jefe! ¿A onde vamoz jefe?-pregunto un sudoroso goblin.
-No ze Memushken, el Jefe nomaz dijo ke jueramoz pa’ lla, a invadir el territorio de los zonrozao’s y pus pa’lla amoz.
-¿Otra vez? De haber zabido ke era pa’ eso ni me levanto de la kama. La ultima vez noz perdimoz todoz en este kondenado dezierto imbezil.
-Zon Ordenez de El Jefe.
-No importa, ya me harte de este tonto kalor.- contesto el goblin.
-Preguntele zi vamos vien, jefe- inquirio otro goblin que marchaba a lado de su jefecillo- Ze me haze que ya tamoz perdidoz de nuevo. Esa kolina con kara de cerdo ya la he vizto trez vecez y tengo hambre. Tamoz korriendo como lokoz desde la mañana, jefe. Ni agua hemoz tomao’.
-¡Zi, zi jefe!, pregúntele a El Jefe, ke le pare a zu mitote, keremos komer-corearon varios goblins que iban en la columna. Un orco volteo con desprecio meneando la cabeza al ver la inquietud de los pequeños pieles verdes.
A regañadientes y bajo el alboroto que traian sus subordinados y tambien debido a su misma hambre, el Kabecilla mando a el goblin mas atontado que encontro en las filas esperando que lograse volver con una respuesta, aunque si no volvia, el ya sabria el mensaje. El pequeño goblin se adelanto corriendo lo mas que sus pequeñas piernas podian dar por un extremo de la marea de pielverde hasta llegar al frente de la columna, este goblin ni tan tonto a su vez mando a un snotling a ver que oia mientras el se encaramaba al borde de una carreta de provisiones y comia unas frutas que ahí encontro (no es bueno interrogar a un orko). El snotling corrio hasta llegar al frente de la columna: “¡ ke gran honor, voy a preguntarle kozaz al Jefe !”, penso el enano. Se escabullo entre las piernas fuertes de los orcos cuidándose de sus botas miro a los que iban al frente, miro y volvio a mirar para todos lados, vio verdes rostros surcados por cicatrices, vio caras curtidas por las batallas y rostros horrorosos y fieros... pero no encontro a ningun Jefe.
Grimgor Piel’d’Hierro corria a todo lo que sus poderosas piernas podian junto a su Guardia Personal de Orkoz Negroz -¡Vola de estupidoz, detenganze!-grito Grimgor mientras iba muy detras de todo el ejercito que pródigamente habia logrado acumular por medio de brutales “negociaciones” con otros kaudillos. Si Oskarito, el gordo y despistado kaudillo orko de las Colinas Grises, que deseaba quedar bien con el no hubiese salido como loco de su tienda con toda su tribu cuando el dijo que “irian pa’lla, a invadir a los zonrozaoz” lo mas probable es que el resto del ejercito no hubiese salido en pos de el pensando que su Jefe iba con ellos.
La lealtad tiene un precio y ya le dolian las piernas, los pies, los callos y los juanetes ya que la condenada carrera se habia iniciado en la mañana gracias a la lealtad orca. Estaban lejos de su base y con rumbo a quien sabe donde pero tarde que temprano deberian de llegar a algun lado ¿o no? Grimgor se paro exhausto, adolorido, sin aire y furioso mientras su orda corria como avalancha por el campo y se alejaba de el cada vez mas a gran velocidad.
-¡ALTO, IMBECILEZ!- Grito. Su grito se vio aumentado y magnificado por el eco del valle.
La tropa se detuvo y volteo hacia atrás a ver quien gritaba, incredula.
-¿Ke ta ziendo ai Jefe?¿Komo le hizo el Jefe para rodearnoz tan rapido? ¿Tu lo vizte pazar?, No, ¿Y tu?, tampoko- se dijeron los orcos en medio de una multitud de voces. ¡Ke rapido es el Jefe!
-Ez que ez Grimgor, por ezo...Ez Nueztro Jefe- dijo orgulloso un goblin nocturno. Un grito de jubilo salio de sus gargantas. Grimgor unicamente meneo la cabeza resignado con gran fastidio y suspiro. De seguro los elfos y los humanos no tenian ese tipo de problemas.
Mientras el orco negro y sus compinches caminaban hacia la desordenada multitud, un jinete enmascarado y estrafalario observaba desde lejos a la orda verde y a su lider en una colina mientras sostenia con una mano un baston en cuyo extremo mas alto estaba encaramada una criatura y de ojos rojos, brillantes e inquisitivos.
-Eze orko podria zer....el ke vuskamoz....Y la zitazion ez wena.
-Grrr, Zffft, Grrrrrrrr, zzt, Fsst, fsstssttgggrrrr-murmuraba una extraña y pequeña criatura.
-Ya ze ke “esta muy verde”, pero loz orkos ze zuponen ke zon verdez ¿no?
-¡ Grrrrr, Zffff, wgggurrr, grrrr, fssst, fsst, wrrruum, grrrrr!- le contesto la malhumorada alimaña.
-¡Kayate!, no te preguntamoz tu opinión.-respondio el jinete.
-¡ Grrrrr, Zffff, wrgggguurrr,rrrooorrm !.
-¿Ya vamoz a empezar kon eze estupido azunto otra vez?
-¡ Grrrrrgggguurrr,rrruurm !.
-¿Y ezo ke diabloz tiene ke ver ?-respondio impaciente
-¡GRRRRRRR!
-¡Mira, no ze si ez el wueno ni ze zi sera , ni me importa zi me he ekivoka’o antez, pero aki yo zoy El Jefe! ¿entiendez zotako?-acto seguido sacudio fuertemente el baston provocando que el pequeño cayera, pero antes de llegar este al piso, el jinete tomo el baston con ambas manos, hizo un habil movimiento de lado a lado y con un golpe fuerte y seco lo mando lejos en las dunas.
-¡Pa’ ke te edukes!-le grito por ultimo.
LA KAOTICA ORDA VERDE
Parte II
Las fogatas de los guias iluminaban el largo camino de la
tropa de regreso al kampamento orko en medio de la noche. Las noches del
desierto eran algo heladas en esa epoca del año, pero nada que la piel verde no
pudiese soportar. Los goblins nocturnos andaban de lo mas exitados debido a que
habia luna llena y sus chamanes bajo el influjo de un monton de brebajes
humenantes de setas, raices y otras porquerias fermentadas con esputos de ellos
mismos, mediante aullidos entonaban lo que al parecer era una canción en honor
a La Luna Malvada y demas idioteces que los goblins tenian por deidades. Los
orcos no sabian que era peor, si caminar sin descanso o escuchar a esos lunáticos.
No contaban con que los enormes y medio beodos gigantes que iban en la multitud
decidieron darles a los goblins, una lección...de cómo cantar, y se pusieron
desafinada y espantosamente a cantar viejas canciones infantiles de gigantes con
sus ebrios vozarrones (tambien los gigantes alguna vez fueron niños). La
horrorosa cacofonía inquieto a un rebaño de trolls los cuales amenazaron con
romper sus cadenas y soltarse por ahí, pero sus cuidadores orcos lograron
contenerlos no sin antes de que estos diesen cuenta de algunos desafortunados
pielesverdes arrojándolos con gran fuerza hacia la oscuridad. Un orco andaba
como loco cazando a una pequeña sabandija gobln a la que habia sorprendido
esculcándole sus pantalones en busca de algo de valor y el tenia la ferrea
determinación de que no viviese para contarlo, aparte, aun no habia cenado.
Un ato de goblins recibia latigazo tras latigazo de su orco espavilagoblinz a
fin de que no dejasen caer los valiosos maderos que componian sus maquinas de
guerra. En otro lugar de la desordenada orda, un trio de orcos habia improvisado
con las partes de una catapulta una especie de pescante del que colgaba una
joven mujer desnuda sobre una jaula de exitados y hambrientos garrapatos
cavernicolas. La pobre infeliz gritaba como desesperada –tal vez porque iba a
ser cena de las mascotas orcas- al ver las enormes mandibulas que estaban bajo
ella. Le habian capturado desde hacia varias noches al masacrar a una caravana
que iba camino a Mariendburgo, y esta por demas decir -por la razon que fuese-
que fue la unica sobreviviente. Los brutos llevaban un buen rato divirtiéndose con la humana
subiendola y bajandola a las hambrientas fauces cuando de pronto un par de
goblins que corrian por ahí empujaron al orco que soportaba el extremo del
pescante provocando que cayese la mujer entre los garrapatos. Los tres orcos se
enojaron debido a que se les habia echado a perder la diversión y salieron en
pos de los goblins para reemplazar al jugete perdido mientras los garrapatos se
disputaban salvajemente piel, carne, y extremidades sangrantes entre gritos de
la mujer y las carcajadas de los orcos que cerca de la jaula se reian de su
desgracia.
Grimgor, mas calmado y repuesto a bordo de un karretón grande que era tirado
por veinte jabalies negros y que hacia en veces de puesto de mando movil cuando
dirigia una batalla, se comia con agrado un trozo de carne de...de... de algo
que habian pescado descuidado por ahí y que habia sido preparado como su cena.
Su guardia personal departia con el los alimentos que habian preparado los
Sheriffs de la tribu (los humanos les llaman cheffs a aquellos individuos que
cocinan especialmente bien, los orcos les llaman Sheriffs a los que simplemente
calientan comida), carnes y licores raros estaban en el centro de la pequeña
mesa y eran consumidos con avidez, cuando de pronto en el horizonte un
resplandor que iba del rojo al ambar llamo su atención. Otros orcos se
percataron de tal fenomeno y se lo hicieron saber a los demas.
El sacerdote-sirviente empezo a tener otra perspeciva de las cosas en ese momento, sus sentidos se agudizaron y empezo a sentir energias no percibidas antes por sus sentidos. El y su grupo de seguidores siguieron repitiendo al unisioo los canticos ensayados individualmente tantas veces y nunca pronunciados juntos. La luz que se formaba en el centro de su oscura concentracion iba saliendo poco a poco de su mente hasta que casi podia verla y sentirla. Era cuestion de fe y debia esforzarse mas. Faltaba poco, muy poco. A traves de sus parpados creyo ver una luz que iluminaba tenuemente sus... De pronto no de sus acolitos perdio la concentracion, abrio los ojos y grito de sorpresa ante lo que aparecia arriba de ellos.
El resplandor aumentaba de intensidad y magnitud. Las
pobres mentes superticiosas de los pieles verdes se llenaron de temor al pensar
en que diablos era aquello invocando a Morko y Gorko. Intrigado por los efectos
luminosos Grimgor dejo su comida, se puso de pie, bajo del karretón y ordeno al
grueso de sus tropas que se dirijiesen a donde provenia la luz. Los enormes
regimientos de goblins vacilaron, pero la idea de estar solos en el desierto se
les hizo insoportable y les hizo correr a lado de sus hermanos mas grandes. Se
fueron acercando poco a poco y al llegar a la cima de una colina lo que vieron
les dejo atonitos. La luz era mas intensa y tenia movimiento, de algun modo esta
avanzaba y crecia, mientras flotaba en el aire de la noche. En medio de ella se
veia una especie de grieta o abertura por la que se alcanzaban a ver siluetas y
contornos indefinidos.
...Era una grieta del Universo del Caos hacia el mundo.
Las grietas del Caos se forman sin previo aviso en cualquier parte y permiten a
las Hordas de Demonios del Caos llegar al mundo. Pero esta vez la grieta habia
sido creada por el sacerdoe-vidente. Varias veces se han abierto grietas y las
invasiones infernales han sido conjuradas y derrotadas a lo largo de los siglos,
pero el Caos no se rinde y sigue intentando, cada vez con mas fuerza. El
sacerdote-vidente al ver el portal se autocomplacio por su esfuerzo “lo
logre”. En la meseta los orcos estaban expectantes, analizando el eveto bajo
la perspectiva orca, Grimgor solo habia escuchado acerca de tales grietas
dimensionales y estaba asombrado con lo que sus ojos veian. “Ze ve vonito”
penso. Los demas orcos empezaron a inquietarse al escuchar que provenian voces y
gritos desde el otro lado de la grieta y entre los gritos y aullidos se oia una
voz grave que decia junto a otras una especie de himno...
“....No habra fuerza que nos detenga, puesto que es destino de las hebras
de todo lo que existe sucumbir ante el Caos. Del Caos salio todo y a el
regresara...”
La luz comenzo a descender lentamente y la grieta se abrio poco a poco. De su
interior salieron siete lenguas de fuego que iluminaron el terreno, un temblor
sacudio la tierra cuando la luz toco el suelo y en ese instante un rio de sangre
salio de la grieta y su caudal arraso con lo que existia debajo de la luz
empantanándolo todo. La luz cambio de un color naranja a un rojo intenso y
cambio tambien de forma, de una grieta angosta a un tunel...¿de almas?. Las
paredes del tunel se agrandaron hasta tener una distancia por la cual podria
pasar muy bien el ejercito orko. El tunel entre relámpagos y truenos se seguia
ensanchando hacia el cielo y a su alrededor la luz no cesaba de brillar, las
paredes se movían como si de un remolino vivo se tratase, provocaban vertigos a
quien lo viese pero era un espectáculo demasiado aterrador como para no verlo.
Después de media hora de esanchamiento continuo de la apertura, el himno subio
de tono y se sumaron a las voces mas gritos, y a traves del tunel se veia el
horizonte de un mundo en el que dos soles se ponian bajo un cielo tormentoso
acompañado de un mar de sangre con llamas del que emergían brazos y seres
vivientes. Dragones y engendros demoniacos cruzaban el cielo tormentoso. El mar
de sangre separo sus aguas y desde el horizonte se irguio un camino formado por
cuerpos descarnados y aullantes hacia la salida del tunel. Un ejercito enorme de
demonios, dragones, guerreros infernales y criaturas para las que no existia
nombre se aproximaba caminando sobre el golpeando tambores y entonando cantos de
guerra entre aullidos y gritos. El ejercito salio del tunel por el camino de
carne roja que se extendio desde el tunel mismo hasta el suelo.
-Orale ezo ta wueno, pero ¿Ezoz ke ze traen?-dijo en voz baja el goblin
Jektorzalaz.
-Zepa. Pero ze ven vonitaz laz luzezitaz-dijo Gilin, otro loco goblin nocturno.
-A mi me guzta el rojo, komvina vien kon el verde ¿no?-respondio el primero
-Y con kolor blanko ta’ komo pa’ una vandera-contesto otro.
-¿Ke rayos kerran esoz Jefe?-le pregunto el orco negro Vetoshaz a Grimgor.
-Kieren peleaz-le contesto Grimgor a su fiel escolta sin quitar la vista del
suceso.
La hueste infernal callo de pronto mientras los elementos que la componian se
acomodaban dentro de sus respectivas unidades. Un silencio se extendio por toda
la llanura solamente interrumpido por los murmullos de los asombrados e incrédulos
pielesverdes que veian con una mezcla de asombro y terror lo que tenian
enfrente. Era un ejercito conformado por cientos y cientos de Hordas del Caos
compuestas por demonios, guerreros, hechiceros, mounstros, engendros, dragones,
criaturas que escupian sangre y abominaciones de multiples brazos y rostros. De
hecho eran feos hasta para los estandares de belleza de los orkos, que ya es
decir mucho.
Algunos goblins querian huir despavoridos, pero los orcos los tenian tan
amenazados de muerte que no se atrevian a dar un paso atrás. Los segundos a su
vez tenian que dar cuenta a sus kaudillos los que eran implacables a la hora de
hacer castigos. Cuando un orco castigaba a otro pielverde, lo hacia sin piedad
por la falta (de hecho no importaba la gravedad de la falta, sino simplemente
cometer una). Ahora, de hecho ellos no castigaban, los orcos llevaban el dolor a
un nivel mas alla del castigo, llevaban el castigo hasta el nivel de
“Kaztygo”. Y por otro lado los kaudillos estaban siempre atemorizados de
tener que dirimir sus puntos de vista, justificaciones y opiniones (que por lo
general terminaban con la muerte del que opina) con los Grandes Kaudillos los
cuales por lo general nunca discutian ni daban pie a molestias con Grimgor, ya
que El ez el Jefe. Asi que estando todos de acuerdo de que el que se
“rajara” le iba a ir peor, la orda verde se mantuvo en su puesto aguardando
lo que pasara.
El ejercito enemigo se mantuvo en pie, en silencio sin tomar en cuenta, al
parecer, a la multitud verde que tenia de espectadora. Todas los ojos demoniacos
voltearon su vista al vortice para dar mediante un reverencial asentimiento la
bienvenida a alguien que venia por el camino a alcanzarlos. Grimgor, inquieto,
le ordeno en voz queda a su escolta Vetochaz que avisara a los jefes de los
regimientos de Bachitaz y Oskaritoz que pusieran en guardia a sus chicoz por lo
que pudiese pasar. En la lejania se podia ver a un personaje que montaba en una
especie de reptil-corcel enorme y cargaba al parecer un arma. Según se fue
acercando su aspecto era formidable
(a ojos humanos, ya que los orcos en ese aspecto son poco impresionables) y
aterrador. El guerrero era fornido y tenia una armadura impresionante, el bronce
y el metal del que estaba hecha reluciria mucho de no ser por la cantidad de
sangre seca que oscurecia su fulgor. El enorme y oscuro animal bufaba o
relinchaba, tenia unos ojos fulgurantes, rojos, parecia que despedían chispas,
su musculatura se notaba a traves de su piel escamada la cual estaba cubierta de
sangre seca y negra. Cada paso que daban sus patas dejaba una impresión
humeante en el piso y avanzaba con un paso seguro. El jinete sostenia en alto
una enorme espada a la que parecia rodear un aura luminosa y si alguien fuese
tan estupido como para acercarse a ella se podria oir una voz que surgia de
ella. El jinete la tomaba como si se tratase de una extensión de su brazo. La
capa de pieles que arrastraba estaba hecha jirones y caian hasta el piso y su
dorado yelmo estaba coronado por un par de cuernos de algun tipo de animal y no
dejaba ver su rostro aunque al parecer el si podia ver bien lo que ocurria a su
alrededor.
Vargee’ker, el Señor del Caos Absoluto se apresto a tomar lista a sus tropas. Tomo las riendas de su animal y este bufo mientras pateaba el piso con una de sus patas. Vargee’ker le espoleo e hizo que se encabritara el negro animal sobre sus patas traseras levantando a su jinete, el cual a su vez alzo su espada y la blandio cortando el aire con dos mandobles. En ese instante las legiones demoniacas gritaron al unísono el nombre de Su Señor que poseia las marcas y regalos de los dioses oscuros.
Tal acto provoco una fuerte rechifla y abucheos por parte de los orcos y golins: “ya jue mucha zangronada”,”vajale la velozidad a tu karro”, “uy, uy ya jue mucho”,”aaay, no mam...” y mas comentarios que aparejados con insultos y chiflidos terminaron en un monton de carcajadas. Vargee’ker se dio cuenta de que tenia testigos de Su Venida. El ejercito infernal se puso furioso por la ofensa de que habia sido objeto Su Lider y las huestes demoniacas se aprestaron para lanzarse hacia los burlones pielesverdes que no dejaban de reir, pero el Señor del Caos con un ademan los detuvo. Las risas de los orcos y goblinz se apagaron al ver el extraodinario control que tenia ese guerrero sobre su ejercito.
-Soy Vargee’ker , sirviente, adorador y portador de los cuatro sellos de los Señores del Caos, discipulo fiel de Khrone, catador de los placeres de Slaanesh, adorador del fuego de Tzeentch, portador de las pestes de Nurgle, el Profanador de Mil Mundos, Heraldo de la Muerte y el Destructor-de-todo-lo-que-vive. He venido a reclamar este mundo para mis Amos. He venido a reclamar lo que esta destinado al Caos. He venido a destruir este mundo.
En ese instante Vargee’ker bajo su mano enguantada y las hordas demoniacas se abalanzaron rapidamente desde la entrada del vortice hacia la cima de la colina en donde se encontraba el ejercito orco. Los doscientos metros de distancia de la pendiente del promontorio que habia entre ambas multitudes no parecian ser tantos y mas aun a medida que comenzaban los demonios y guerreros a cortar terreno. Los orcos se quedaron asombrados de la rapidez con que se acercaban.
Un grupo de cincuenta orkos zalvajes grandotez se abalanzo desde la colina hacia el ejercito que se acercaba pero fueron aniquilados por uno grupo de demonios devoradores de almas que volaron hacia ellos y los hicieron trizas con sus garras. No tuvieron ninguna oportunidad.
-¡Noz van a matar a to’oz!-grito un cobarde goblin...y ahí empezo el caos.
Cinco de los veintiseis regimientos de goblinz salieron corriendo despavoridos de ahí contagiando con sus gritos y correrias su panico a los demas.
El panico se convirtió en terror y se empezo a apoderar de los pielesverdes a medida que el ejecito caótico se acercaba. Muchos orcos trastabillaban vacilantes inquietando a los que se encontraban detrás de ellos, otros trataron de sacar sus armas pero la mayoria las tenia guardadas en los karretones de trasporte o envueltas en pieles y trapos, los jabalies se encabrtitaron y mas de una karretiya salio en desbandada, los goblinz se pusieron tan tensos que mas de uno mojo sus tunicas. El miedo se empezo a apoderar de la orda verde y la enorme masa de pielesverdes comenzo a dispersarse rapidamente en medio de un desorden. A base de gritos Grimgor ordeno a los jefes y kaudillos que se impidiera una estampida general y que aguantasen en donde se encontraban aunque de poco parecia servir ya que toda el ejercito empezaba a correr como loco hacia el desierto, el enemigo se encontraba a menos de noventa metros y avanzaba rapidamente hacia ellos subiendo la pendiente. Los guerreros del caos se deleitaban con el temor que su presencia generaba, el miedo impregnaba el aire y asi era como les gustaba combatir. El jefe verde Ozkarito arrengo a sus doscientos orcos arqueros para que preparasen sus armas y disparasen los que estuviesen listos, los guerreros, nerviosos, prepararon rapidamente sus arcos a pesar de que sus compañeros huian de ahí y les dejaban solos. A su señal una andanada desordenada de flechas cruzo el cielo nocturno, los orcos de Ozkarito salieron corriendo en dirección contraria a sus proyectiles los cuales hirieron a uno de los demonios que segundos antes habia dado cuenta de los orcos zalvajes y cayo al suelo herido de muerte, el resto de las flechas siguió su curso y cayo sobre los guerreros que estaban mas adelantados siendo muertos alrededor de cuarenta.
El goblin Jektorzalaz, haciendo a un lado su temor y con una increíble curiosidad goblin bajo corriendo la colina a gran velocidad hasta llegar a donde habian caido los misteriosos guerreros. Los estudio todo lo detenidamente que se puede en esas circunstancias y vio que eran humanos, algo alterados de facciones y un poco mas musculosos pero humanos al fin... Y estában muertos. Regreso corriendo con el ejercito caótico tras el y llego a donde el kaudillo Bachitaz trataba de controlar a sus chicoz.
-Je..je..jefe, ... ¡Jefe! jefe, zonroza’s, zonroza’s-dijo el goblin sin aire y visiblemente emocionado.
-¿Ke? ¿Ke? ¿De ke diabloz taz havlando idiota?-le grito el kaudillo mientras le daba un golpe en el estomago, tres cachetadas y un coscorrón..
-¡Ay, ay, ya no me pege jefe!...ay, ufff...zonrozao’s... Ezoz zon humanoz, zon zonrozao’s, zangran, ¡no zon demonioz!
-¿Zi? ¿Y ke me dizez de loz feoz ke vuelan?¡Ezoz zi zon!
-Zi, pero... a loz otroz zi lez podemoz dar por el kulo, lez podemoz matar ¿o no jefe?
Mientras el orko pensaba en lo que era una eternidad (el pensar no es una virtud orka) otro demonio alado cayo sobre los chicoz que iban huyendo y mato a seis de ellos con los espolones de su cola y su fuertes brazos espantando a los orcos del regimiento que aun quedaban.
-...¿O zea ke si..? ...mmm...¿y...si?....entonces...mmmm....urk...-la idea empezaba a germinar en la mente del kaudillo pielverde lentamente (de hecho muuuuuuuuuy lentamente).
La orda verde se iba alejando cada vez mas y el enemigo se acercaba rapidamente.
-...Zi zon humanoz, zangran...zi sangran...mmmm...podrían...no, no...
-¡Jefe!¡Jefe ke ezos mendigoz vienen pa’ka!-le grito un orco desesperado
-...Zi zangran...mi rebanadora, la vonita no la vieja,...mmm...
-¡Jefe! ¡Jefe!¡Jeeeefe, ke ya loz tenemoz encima!-le espeto el goblin mientras unos demonios de ojos amarillos brincaban como locos hacia ellos.
-¡Lo tengo Jektorsalaz!,-dijo exaltado el kaudillo y apretándole el cuello al goblin- korre kon el jefe Grimgor, Jektorzalaz, y dile ke yo he deskuvierto ke loz podemos herir, ke algunoz de elloz zon como medio zonroza’os, ¡ korre, korre, pero no te kedez parao’ tonto’!-el goblin solo meneo la cabeza resignadamente y salio de ahí, dejando al orco regodeanose de su descubrimiento y arengando a su tribu al combate.
Jektorsalaz corrio hasta llegar adonde Grimgor y vio que
demonios alados atacaban sin piedad desde el aire a un grupo de orcos negros
acorazados y en el centro del cual estaba el lider orco negro, el cual a base de
gritos y amenazas mantenia a los orcos cercanos a el formando un conglomerado de
guerreros que debian de protegerle en lo que preparaba una decorosa y rapida
huida, le tenian que proteger, ya que Era el Jefe.
-¡Jefazo! ¡Jefazo! ¡Jefazo! ¡ Le tengo un zúper-notizion!-exclamo el goblin
al llegar hasta el.
-¡Ke wueno!¿Ya te dijeron por ‘onde noz pelamoz de aki?
-¡NOOO! ¡Pero ke vergüenza Jefe! ¡Ke koyon noz zalio!¡Le traigo el pollo
pa’ zu kaldo! ¡Ezoz lokos zon zonroza’os, los podemoz matar!...al menoz a
los que azi parecen.
-¿Taz zeguro, goblin hablador? ¡porke ya ze me pelo medio mundo! ¡A ver
todoz!-Grimgor se irguio en medio de su gente y les dio a conocer la información
que le habia dado el goblin.-¡Ezoz zon medio zonroza’oz, zon humanoz les
podemos herir! ¡No huyan kovardez !- Toda la orda verde que iba a toda
velocidad a medio camino de quiensabedonde volteo a ver a su lider.
-¡Escúchenme todoz,ezoz zon humanoz!- una aire de expectación que fue
transformando poco a poco en coraje al ver y oir a su lider - ¡Ezoz zon
humanoz, maz muzkulozoz, pero humanoz! ¡Ningun zonrozao por raro que ze vea y
por maz demonioz ke traiga noz debe hazer correr komo garrapatoz! ¡Uztedez zon
el Waaagh de Grimgor Piel’d’hierro! ¡Zon la horda verde!-gritos de aprobación
surgieron de todas las gargantas y la masa pielverde se fue uniendo mas y mas.
-¡Escúchenme vien chicoz! ¡Ezoz imbecilez noz han metio’ un zuzto de
mierda! ¡Por mucho menos ke ezo hemoz matao’ a muchoz! ¡Ezoz no zaven kon
kien ze han metio’! ¡Lez vamoz a golpear, lez vamoz a machacar, lez vamoz a
zakar las tripaz, vamoz a herirlez hasta ke ya no zangren, loz pizotearemoz
hazta kanzarnoz y kuando ezo paze loz vamoz a matar!
-...¿Zolo ezo, Jefe? –le interpelo kaudillo panzon Oskarito-¿no lez vamoz a
dar de patadaz por el kulo antez de matarloz?
-No. Lo ke paza ez ke tenemoz muncha priza, tenemos otro pendiente, ¿ta’
vien?-se disculpo el Jefe con la orda.
-Weno, ta vien, uste’ ez El Jefe... ¡A matar zonrozao’s, chikoz!-grito el
kaudillo levantando su hacha y su entusismo se contagio a los demas.
“¡Zi a machacar kraneoz!”,”¡Ze van a enterar!”,”¡La muerte es
verde!”, “¡Waaagh!”, los animos y gritos guerreros de los pielesverdes
fueron subiendo de nivel, la expectación crecio al igual que el coraje y las
ganas de pelear y al disiparse sus temores la orda se estaba conviriendo poco a
poco en La Orda.
-¡A mi señal! ¡a partir kavezaz!-grito Grimgor.
-¿Kual es el plan Jefe?-le inquirio el orko negro Vetochaz.
-¿El plan? ¡oh, zi! Vajamos, loz matamos y noz largamoz.
-¡Aaaaah! Ya entendi. ¡Waaagh!
En ese momento los regimientos del caos estaban a solo treinta metros de la cima
de la colina y el ejercito orko aun no terminaba de acomodarse dentro de sus
unidades y cientos de orkos y goblins aun no regresaban de su huida del
desierto, cuando Grimgor dio la señal a las unidades de orkos negros que
estaban casi listas.
El resto de los regimientos aun no terminaban de agruparse cuando se dio la señal
de prepararse para el ataque. Los silenciosos orkos negros desenfundaron sus
armas, sacaron hachas y lanzas y se aproximaron hacia el borde de la colina para
recibir a los enemigos. Las armas chocaron con fuerza y solo el sonido de
metales, las espadas, hachas y escudos se escucho en el valle. El ascenso del
ejercito del caos se estaba produciendo de manera informe y dispareja debido a
lo accidentado del terreno de la pendiente de la colina que en algunos puntos
tenia largas dunas de fina y escurridiza arena y en otros habia grandes areas
rocosas por las cuales era posible subir y apoyarse, y debido a esto pasaba que
en algunos puntos el ejercito habia logrado llegar hasta donde se encontraban
los orcos y en otros lugares aun iban las tropas en trabajoso ascenso . Los
guerreros de barbaros del caos que enfrentaban a los regimientos de orkos negros
que se encontraban en la parte sur del ejercito se dieron cuenta de pronto de
que estaban en una situación incomoda, se estaban aglomerando en la pendiente y
solo estaban combatiendo los barbaros que estaban al frente ya que estos orkos
negros no habian huido como los demas y estaban en una posición mas ventajosa.
Los barbaros atacaban con fiereza pero descubrieron que no les podian herir ya
que los pielesverdes estaban fuertemente protegidos por pesadas armaduras, las
cuales a pesar de lo pesadas debido al enorme enorme tamaño y fuerza orca
parecian no estorbarles en lo absoluto haciendo destrozos en los ataques que
hacian a las filas caóticas. Ya habia caido la primer y segunda fila de
atacantes cuando ya comenzaban a diezmar a la tercera la que se vio obligada a
retroceder ya que los compañeros muertos les impedían moverse libremente para
atacar a los orcos. Un guerrero barbaro envuelto en pieles y que tenia un craneo
de animal cubriéndole la cabeza ordeno a los hombres que estaban atrás de los
primeros grupos de ataque que rodearan al resto de las atascadas tropas para
llegar al flanco norte de los orcos negros, se obedecieron inmediatamente sus
ordenes pero la pendiente les obstaculizaba el avance dando tiempo a que los
orcos tomando nota de tal accion se prepararan para el combate movilizando gente
hacia ese lugar. El guerrero, que al parecer era el capitan de esos regimientos
volteo preocupado atrás y vio que se dirigían muchisimas tropas hacia arriba,
si no se hacia algo pronto se iba a tener un embotellamiento que podia terminar
mal. Treinta enormes demonios pasaron por sobre las tropas de orcos negros y
descendieron en su retaguardia comenzando a atacar a los guerreros blindados. Un
numeroso grupo de orkos de la tribu de Bad’Ruk se lanzaron en desordenado
tropel con sus armas en ristre para ayudar a sus compañeros atacando a su vez
por la retaguardia a los demonios alados. Un batallon de guerreros del caos
montados en reptil-corcels lograron escalar hasta la colina por la parte norte
arrollando en linea recta a las lineas orcas causando bajas al herir de muerte a
cuanta criatura verde encontraron sus espadas no sin perder algunos de sus
elementos que habian sido separados de sus monturas a base de fuerza bruta.. Los
orcos que se encontraban en el centro de la colina se prepararon con sus escudos
para la embestida de los invasores mientras el otro extremo se mantenian las
posiciones, habia que impedir que subiesen a toda costa a fin de mantener la
ventaja. La carniceria habia comenzado.
El grupo de hechiceros que habia provocado la grieta se mantenía concentrado
detrás del ejercito en la base de la colina y delante del tunel. Comenzaron a
invocar mediante conjuros dichos en voz alta a las energias demoniacas del caos
necesarias para vencer y destruir a ese ejercito que les impedia el paso. Mas y
mas bolas luminosas se aparecieron flotando frente a ellos y cuando hubieron
juntado un grupo de siete de ellas el sacerdote-sirviente hizo un rapido ademan
con el brazo y lanzo las bolas hacia la parte central de la colina destruyendo
todo a su paso. Medio centenar de orcos murieron carbonizados y muchos mas
quedaron heridos al impactar las bolas en una explosion brillante y
ensordecedora. Siguió otro ataque mágico y mas orcos fueron eliminados. Este
contratiempo no le seria de agrado a sus señores. Grimgor, desde su lugar
observo perplejo como habia sucedido tal masacre cuando los hechiceros lanzaron
otras siete bolas luminosas obteniendo los mismos mortiferos resultados y volteo
rapidamente hacia abajo viendo como los hechiceros se preparaban para lanzar
otro ataque. Siete bolas de fuego salieron disparadas hacia el centro de su
ejercito de nuevo pero fueron repelidas al impactar en lo que parecia ser una
pared invisible. Los hechiceros se miraron entre si confusos. ¡La magia goblin
estaba haciendo su trabajo! Los pequeños chamanes goblin le daban setas
encantadas al hechicero mayor el cual estaba comenzando a marearse por la
cantidad de energia Waaagh! que estaba acumulando, sus acolitos goblinz se
apresuraron a tomarle las manos que comenzaban a brillar con un aura verde
sobrenatural, terminaron recitando rapidamente un conjuro especialmente mortífero
y apuntaron hacia donde fuera que no fuera su ejercito, entonces, una bola de
energia verde salio despedida de las manos del goblin desde la colina a gran
velocidad hacia una horda de demonios que cruzaba el aire con sus tridentes. El
impacto fue devastador destruyendo a todos los demonios en pleno vuelo e
iluminando el cielo por un momento con un resplandor esmeralda. Un segundo
intento goblin acabo con la vida de uno de los hechiceros enemigos fulminándolo
y una tercera oleada de energia proveniente del embriagado chaman partio de sus
manos, describio una parábola se dividio en multiples rayos y cayeron estos en
medio de ambos ejercitos causando bajas a los dos bandos. La magia goblin sera
cualquier cosa: terrible, impresionante, devastadora pero lo que nunca sera es
eficaz, pero en fin.
Grimgor, con su hacha magica partia cabezas a diestra y siniestra con eficiente
letalidad y las tropas que estaban cerca de el se dejaban llevar por el coraje
mostrado por su lider. La orda verde no dejaba pasar a los guerreros del caos y
su aglomeración en la pendiente continuaba fastidiándoles su invasión. Las
hachas metalicas chocaban contra los escudos de bronce al cargar los invasores
en otro intento a las decididas tropas orcas. Dentro de la feroz batalla y en
medio de tumultos y gritos, los lideres de los regimientos de las huestes
infernales comenzaron a notar un cambio, a raiz del combate salvaje presentado
por los kaudillos orcos, los gorilas pielverdes se comenzaban a enfurecer por
las heridas y muertes que causaba la batalla, pero sutilmente ya no solo no
estaban resistiendo en la colina, sino que después de las tres cargas de lanzas
de los ultimos veinte minutos los orcos las habian contenido y habian
contraatacado haciendo retroceder al ejercido infernal en varios puntos, de
hecho los orcos comenzaban a bajar la pendiente en algunos lugares. Un grupo de
guerreros humanos acorazados corrio hacia un monton de orcos de la tribu del
Colmillo Rojo equipados con sus viejas hacas y escudos de cuero, chocaron y
fueron repelidos pero rapidamente la contención orca se convirtió en
contraataque al avalanzarse los orcos sobre sus atacantes con rapidez y feroz ímpetu,
los pielesverdes a base de salvajes hachazos fueron cercenando brazos, abriendo
vientres y cortando cuellos con lo que hacian retroceder al grupo de ataque. Los
guerreros a gritos pidieron ayuda a sus compañeros los cuales a su vez trataron
de atacar el flanco de los orcos, pero estos estaban tan exitados que tambien
los hicieron replegarse. Una desbandada se comenzaba a gestar desde la colina.
Vargee’ker volteo a ver a uno de sus generales, le dio una indicación y este
a su vez, partio con su reptil-corcel hacia el promontorio sur de la colina. “¡Traigan
a los engendros!” grito. Acto seguido, un grupo de sirvientes, desde atrás
del ejercito dejaron de azuzar con sus lanzas a las criaturas que custodiaban
desde hacia rato, el grupo de aberraciones comenzaron a abrirse paso rapidamente
hacia la colina, los guerreros del caos se hicieron a un lado con velocidad formándose
tras ellos sabiendo el resultado del ataque que se estaba gestando contra los
orcos. Los orcos iban en persecución de los guerreros con los que momentos
antes estaban combatiendo cuando se toparon con unas enormes criaturas
horrorosas. Las criaturas no tenian una forma humana, de hecho parecian ser una
especie de extraño tótem viviente, una masa viva y disforme de color rosa, con
ojos y rostros humanos repartidos al azar por todo su cuerpo de donde salian
multiples tentáculos en cuyos extremos habia garras y uñas en unos, extrañas
bocas dentadas y aguijones en otros. Los orcos se quedaron inmoviles y
asombrados. El jefe que comandaba la carga orca se dio cuenta de que las
criaturas eran dos veces mas altas que el y aunque no le habian tocado aun, no
podia moverse por el espanto que le producia a el y a sus tropas. Su pequeño
cerebro trataba de asimilar la forma de la criatura cuando esta le envolvió el
torso y lo levanto por los aires, reacciono y trato de que lo soltara golpeándole
con su arma pero solo consiguió que esta lo apretase mas, alzo su poderoso
brazo para asestarle un golpe y fue detenido por otro tentáculo. Alzo la vista
y vio un enorme tentáculo con ventosas y dientes que paso tras su cabeza e
inmediatamente sintio una fria punzada en la base del cuello, un liquido
caliente se deslizaba por su espalda; supo que era su propia sangre, fue
entonces cuando una oscuridad cubrio su pensamiento y se dio cuenta de que
moria. Las criaturas tomaron cn sus tentáculos a cuanto orco alcanzaron y entre
gritos y alaridos procedieron a desmembrarlos.
LA KAOTICA ORDA VERDE
Parte III
Miles de guerreros combatian ferozmente sin dar ni
pedir cuartel en los declives de la colina, no se tomaban prisioneros, el que
era herido ¡ay de el! Mas valia que se las arreglara lo mejor que pudiese ya
que nadie tendría piedad de su condicion. Los pieles verdes ya le habian
agarrado gusto al asunto, disfrutando la pelea sin importarles cuantos camaradas
muriesen en ella. ¡Esa bronca era una gozada!. Las tropas de ambos bandos seguían
enredadas en un mortal combate, los estandartes de batalla que identificaban a
los distintos regimientos y batallones se confundian unos con otros tras estar
hechos jirones de tela que ondeaban al viento, las espadas, hachas y mayales
tronaban con fuertes sonidos de metal y la sangre roja y verde salpicaba por
todos lados al ser agitadas las armas que habian logrado causar daño, pero el
Poder empezo a hacerse sentir en uno de los bandos contrincantes. Vargee’ker
estaba de pie junto a algunos brujos que lanzaban reyos mágicos hacia las
hordas verdes centrándose en lanzar energias misticas contra aquellas que
estaban lo suficientemente cerca como para evitar ser dispersados por los
chamanes goblins.
Vargee’ker jalo las bridas de su satánico corcel Wee’lka y este se avalanzo
sobre las tropas con feroz ímpetu. La fuerza del reptil-corcel se hacia sentir
al golpear con sus patas el suelo e impulsar su enorme cuerpo a grandes zancadas
y cruzar la batalla con enorme velocidad. Vargee’ker se habia molestado de
verdad al darse cuenta de como sus tropas se estaban empantanando con esa horda
de estupidas criaturas, para el no eran mas que animales que se estaban
convirtiendo en mas que una molestia, un autentico fastidio. Los dioses oscuros
le habian dicho que le aguardaba un largo camino hasta la ciudad que los humanos
de estas tierras conocían como Ostermark, pero no le habian informado acerca de
este estupido y molesto contratiempo verde. Veintitres guerreros orcos de las
Aridas Tierras Zalvajes pintarrajeados con tintes, lodo y adornados con huesos
de animales, exitados y eufóricos por la pelea, se disponian a atacar por el
flanco descubierto de un pequeño grupo de jinetes que estaban trabados en dura
pelea con otro grupo de orcos negros se dieron cuenta, a raiz del aviso de un de
los suyos, que Vargee’ker , el general del ejercito se dirigia hacia el campo
de batalla y decidieron tomarle por sorpresa. La horda de salvajes se lanzo en
una loca carrera hacia el jinete y su montura, Vargee’ker oyo el griterio y
vio a la masa de orates que se dirigia hacia el en loca carga y no tuvo mas
remedio que hacerles frente. La masa de pielesverdes alcanzo al lider y comenzo
la pelea. Vargee’ker se dio cuenta que estaba la pelea poco equilibrada, de
hecho era desigual: Solo eran poco mas de una veintena contra el. ¡Que
desperdicio de tiempo! Su espada demoniaca dio cuenta de cuanto cuello pielverde
se puso a su alcance, el demonio que vivia en la espada se regocijaba de gusto
al probar tanta y tanta sangre, el sentir las esencias de la vida irse al
inframundo gracias a su filo era algo por lo que valia la pena esperar a ser
sacado de su funda. La horda de orcos zalvajes siguió combatiendo a
Vargee’ker y a su corcel, reemplazando a sus camaradas caidos, pero el
resultado nunca estuvo en duda. Al final de cuatro minutos, Vargee’ker quedo
solo parado entre un monton de guerreros muertos y Wee’lka saco rapidamente
mediante un salto a su amo de ahi mientras le escurria la sangre de la masacre.
Una manada de locos enanos snotlings acababa de eliminar, mediante la genial y
afortunada embestida por la retaguardia a una horda de demonios que combatian a
un grupo de aterrados goblins mediante un cacharro que parecia tener forma de un
enorme vagon. Aun no se habian acabado de congratular de su éxito cuando vieron
al enorme reptil-corcel y su oscuro jinete que iba directo hacia ellos mismos y
tuvieron la alucinante idea de derribarlo. Los snotlings empujaron su vagon
destartalado y aprovechando la pendiente le dieron velocidad y se subieron de un
salto los que pudieron. La vagoneta iba golpeando a cuanto ser viviente amigo o
enemigo estuviese en su camino mediante los ingeniosos artilugios que los
enanillos le habian colocado a los lados. Vargee’ker se dio cuenta demasiado
tarde de la dirección del vagon como para poder saltarlo y solo le quedo
intentar esquivar la carga del mismo. El vagon de locos al llegar a la llanura
se impacto de lleno contra el costado del reptil-corcel atropellándolo y en ese
momento... ¡Vargee’ker cayo!
Debido a la fuerza del impacto fue desmontado el Señor del Caos de su montura y
arrojado sobre un grupo de orcos acorazados que cargaban a su vez a unas
criaturas diabólicas. Al llegar al piso y darse tremendo golpe, Vargee’ker
fue golpeado por las botas de los orcos que se tropezaban con el en su carrera,
Vargee’ker se levanto de entre el polvo e irguio sus humillados dos metros de
altura en la llanura, los ojos brillaban con tremendo rencor desde el interior
de su casco, sus musculosos brazos denotaban la tensión que se iba acumulando
en su ser y en un arranque de ira total empuño su espada y lanzo un grito y un
rayo de energia magica salio de su espada y de los amuletos que portaba en la
mano contra los emocionados snotlings los cuales, en medio de sus carcajadas ya
no vivieron para seguirse regodeando de su ultima hazaña al ser carbonizados
instantáneamente junto con su vagoneta de madera. ¡Los estupidos y malditos
pielesverdes habian llegado demasiado lejos! Nunca en toda su existencia el Señor
del Caos habia sido derribado por nadie, y menos por criaturas tan aberrantes.
El siempre escogia a sus enemigos, el bajaba de su montura y no cualquiera era
digno de llamrse Su Adversario, salvo aquel humano que enfrento en la Incursión
Fallida hace tiempo y que le derroto en feroz combate. Pero aquella vez habia
sido un combate en toda la regla, no una pelea sin ton ni son como esta, en
donde no privaba en el enemigo la menor idea de lo que es una Guerra. Contra
estos imbeciles no habia honor o ideales de los cuales burlarse, solo brutales y
orracionales peleas y ya habia sido suficiente perdida de tiempo y humillaciones
¡ Estos animales combaten solo por el mero fin de hacerlo, no con un propósito
o meta!.¡Ya estaba harto y furioso de ellos! A continuación y antes de que se
asentara el polvo de su caida, se abalanzo contra los orcos que estaban cargando
a sus tropas, varios alcanzaron a voltear a ver a la muerte que se acercaba
foribunda hacia ellos en forma de un gigantesco guerrero acorazado y envuelto en
pieles. La masacre de la horda de orcos fue total y su muerte rapida, el general
del Caos por si solo mato a la mayoria de los chicoz. Vargee’ker volteo
desafiante en busca de su corcel, el cual se acerco a su amo y malherido le
ofrecio montura y a pesar de quejarse al subir el jinete en la silla y sentir
como le punzaban los huesos por el golpe, se paro en dos patas pero deseoso de
vengar tambien su orgullo.
-¿Viste ezo Jefe?, ¡Ke bárbaro tan varvaro!, ¡Pero ke brutos loz locos ke ze
lanzaron kontra el!-le espetaron unos asombrados goblins que vieron desde sus
posiciones la pelea mientras estababan enfrascados en combate con unas criaturas
del tamaño de un jabalí y que parecian cangrejos, cerca de la Guardia negra de
Grimgor, el cual por cierto partia y partia cráneos enemigos con casco o sin el
al frente de sus orcos negros.
-¡El jinete ze dirige hacia la tribu del jefecillo Ratgutz, Jefe!- Le indico el
gordo Oskarito, el cual impasible le atravesaba la cabeza metiendo su arma por
el ojo izquierdo del lider del grupo contra el que combatian, mientras sus
chicoz combatian hombro a hombro con los guardias de Grimgor.
-Zi, ya vi ezo, eze kuate ezta divirtiéndose muxo con nueztroz chicoz. Le he
visto desde haze rato y me he dado cuenta de ke tiene gran poder. Ez medio
abuzonzito el muy kavron kon zu espadita magica y zu kabayito loko. Tenemoz ke
matarlo. Kon cuidado, pero tendremos ke matarlo.
-¡Eze imvecil ta’ machacando todas laz tropaz por donde paza, Jefe! Zi zigue
azi el zolito va a mazakrarnoz y a ganar la batalla.-contesto el gordo orco.
-¡No zi ze lo impedimos!-rugio Grimgor al tiempo que partia en dos el torso de
tres barbaros con un fatal golpe de su hacha y ponia con eso casi el punto final
al grupo de enemigos contra el que estaban combatiendo y el cual para esos
instantes ya habia sido totalmente diezmado.
-¡Ya me zalpiko de tripaz otra vez Jefe!- le grito Oskarito.
Grimgor, decidido y hacha en mano, salio corriendo hacia el jinete mágico que
se encontraba a cien metros. Con su guardia personal tras el, Grimgor no temia
contratiempos, ¡esta le habria paso con sus armas matando a cuanto desdichado
enemigo se pusiera en su camino!. Vargee’ker se encontraba rodeado de nueve
enormes trolls los cuales le atacaban con sus gigantescas hachas de piedra, pero
la destreza del señor del Caos al manejar su arma y la astucia de Drogar
impedian que este fuese herido y varias veces los ataques que el recibia por
parte de los trolls terminaban en heridas para ellos al contraatacar el Señor
del Caos. Los dioses oscuros le protegían con eficiencia, pero las heridas que
el guerrero provocaba en los trolls eran rapidamente regeneradas asi que habia
que ponerle fin a esto pronto.
Un guerrero mas alto que los demas y viendo las intenciones de atacar a Su Señor,
salio al encuentro de Grimgor desafiándolo a gritos, pero este solo tomo el
hacha de uno de sus guerreros y sin parar su carrera se la lanzo con mortal
punteria partiéndole la cabeza de un golpe.
En la entrada del tunel que conectaba al Reino del Caos con este mundo, un par
de acolitos y el sacerdote-sirviente cuidaban el pentagrama de sal mientras
sostenian en el aire sus bastones mágicos contemplando la escena desde su
privilegiada posicion se dispusieron a lanzar un hechizo particularmente fuerte
y mortal. Habian logrado localizar al general del ejercito orco, sus energias
eran perceptibles por los dioses del caos y les siseaban a los brujos
encantamientos para concentrar mas la energia. Sentian que el liderazgo bajo el
cual se amparaban los orcos se concentraba en el tal Grimgor y habria que
destruirle pero estaban sintiendo que habia cosas extrañas en el ambiente.
-Siento otra presencia del mismo tipo que el que dirige el ejercito enemigo-dijo
uno de los acolitos poniendo una mano sobre su frente.
-Yo tambien le siento, pero es mas pequeña, acaba de aparecer. De hecho acaba
de aparecer otra luz. Los seres que son vitales para el ejercito de este enemigo que
enfrentamos son como luces que brillan en medio de ellos... Y ya con esta son tres
que sobresalen-dijo el otro
-Los demonios de Khorne me dicen que deben de ser destruidas, se mueven y
contagian al enemigo con su valor. No es bueno para nosotros ni para el Amo que
esta combatiendo en estos momentos ahí abajo.
-Los espiritus de mi baston ven otra cosa, hermano, una sombra, un conducto.
-Es un canal para la magia de este mundo. Es un hechicero.
-Seran tal vez los hechiceros de ellos. Estan dispersando nuestros hechizos desde alla, no se ven a
simple vista, estan al parecer tras aquellos arboles. Son criaturas
menudas. Mandemos a un grupo de asesinos a buscarles y degollarles tan
pronto detecten de donde vienen las energias que dispersan sus hechizos, señor.
– dijo el guerrero que estaba con ellos.
-No, esos no tienen el poder de la Presencia que hemos detectado y que tambien
debemos destruir. Esos son solo chamanes. Esta otra fuerza es esquiva y muy, muy fuerte.
-Cierto hermano. He notado tambien que las energias de la magia de este mundo
son muy peculiares. Afloran al estar estos enemigos en combate. Se hacen mas
intensas. De hecho casi podria asegurar que la energia mana de ese ejercito, es
distinta a la del Reino del Caos y la del resto de este mundo. Es...trato de
verla, es...es...¿verde?
- ¡ Ez magia Waaagh ! –dijo de pronto una figura orca tras
una vieja mascara de madera pintarrajeada, montones de huesos y cachivaches
colgaban de su cuello y hombros, tatuajes y glifos le cubrian de pies a cabeza e
iba montada en un jabalí de aspecto amenazador y que estaba tambien adornado
con extraños dibujos trazados en su pelambre. Al parecer llevaba un rato
observándolos - Y zi, zi ez verde.
Los invocantes sorprendidos lanzaron la energia magica que habian acumulado
contra quien les habia pillado pero una burbuja invisible de energia repelio y
absorbio la energia magica del ataque. El ser rio y lanzo un hechizo alzando su mano
izquierda envolviendo a los brujos en una nube magica y fueron convertidos en
polvo. El mas alto de los acolitos se abalanzo sobre el hechicero orco y este
solo le apunto con su baston calcinándolo en un instante.
-Zi kieren vronca, no ze metan kon el Protegido de Morko y Gorko.- fue lo unico
que dijo, tomo los artilugios de los brujos, dio la
vuelta, vio la puerta magica que accesaba al Reino del Caos y volteo a ver el
encuentro que al parecer tendría lugar en unos instantes.
-¿Ke opinaz?-le dijo el hechicero al pequeño ser que tenia encaramado en su
baston.
- Grrrrr,hhmmmm, gr.. hsss…hsss
- El combate entre loz ke hemoz veni’o a ver zera pronto, y pareze ke ya ai
maz konkurzantez ke no konoziamoz.
-Grrrrr,mmmmjjjmjj, grrr,gggggggggrrruuuuauu.¡Aiiie!¡Grrr!
-¡No me gusta lanzar eze hechizo! Te lo he dixo montonez de vezez. Y ezo no fue
lo ke te pregunte. Te pregunte ke penzavaz de lo ke paza avajo, idiota.
-¡ Grrrrr, Zffff, wgggurrr, grrrr, fssst, fsst, wrrruum!
-¡Total! ¡Nada te tiene kontento! ¡Vete al guano! ¡Tenemoz trabajo imbezil!
-¡ Grrrrr, sssssffff, grrrr, fssst, fsst, wrrruum!
-¡Tu lo zeraz!
LA KAOTICA ORDA VERDE
Parte IV y Final
Vargee’ker volteo rapidamente a ver al enorme guerrero
verde que se abalanzaba hacia el corriendo , quitando de su paso todo lo que se
le atravesase y en el momento en que Grimgor iba a embestir al Señor del Caos,
este con un agil movimiento lo esquivo en el ultimo minuto y dándole un golpe
con la empuñadura de su arma en la espalda mando al jefe orco al piso con gran
estrepito. Nada mas se levanto el polvo de la caida y el jefe orco se
incorporo y hasta entonces Vargee’ker vio la altura de su enemigo y la fuerza
que este mostraba por lo enorme de sus musculos. Grimgor era enorme, de hecho
era mas grande que la mayoria de los orcos y sus mas de dos metros lo hacian un
terrible rival para cualquiera que lo enfrentase. Algunos rasguños y una que
otra herida surcaban su piel y una coraza vieja y golpeada le cubria el torso adornada con montones de collarines de huesos, talismanes y recuerdos de
batalla. Su unico ojo miraba con malicia a su contrincante al tiempo que su
poderosa mano sujetaba su tosca y enorme hacha de batalla. Vargee’ker le
aventajaba un poco en cuanto a altura, pero no en masa corporal, aunque su
armadura compensaria la fuerza excesiva del orco. La armadura de metal bruñido
del guerrero estaba algo opacada por la sangre seca y nueva de sus victimas y despedia un
olor desagradable al que se acercara a olerla –si es que alguien tenia tan
estupida idea- mientras que su casco le protegia completamente la cabeza y le
cubria el rostro. Los dos rivales se miraron con odio a los ojos ajenos a lo que
sucedia a su alrededor mientras se alistaban para combatir. Los ojos del Amo de
la Noche Eterna brillaban de exitacion al tener de pronto ante si un reto
interesante. El orco observo que la espada parecia ¿oscilar? en la mano de
Vargee’ker y una especie de halo tenue le cubria pero aun asi el general
pielverde estaba confiado en la experiencia que le daba el haber combatido a lo
largo de su vida al enfrentar individuos asi, pero no sabia que el Amo de Las
Marcas del Caos llevaba varias vidas humanas y orcas combatiendo.
Una explosion magica particularmente fuerte que cayo sobre el ejercito provoco
que Vargee’ker dirigiera su vista instintivamente a su izquierda y sin previo aviso el orco
cubrio de cuatro zancadas la distancia que lo separaba del señor oscuro dando
hachazo tras hachazo con brutal ferocidad e increíble velocidad. Tres rapidos
cruces del hacha de Grimgor no lograron alcanzar a el Señor Oscuro el cual,
debido a lo intempestivo del ataque no pudo hacer otra cosa que esquivar todos
los ataques del orco echándose para atras. De pronto al lanzar su hacha con
demasiada fuerza a la derecha, Grimgor habia dejado descubierto su costado y Vargee’ker
tomando con sus dos manos su espada le descargo rapidamente un mortal golpe.
-"¡Moriras, estupido animal!"-penso Vargee’ker tajante.
Con la velocidad del rayo y girando su torso , Grimgor paro en seco la espada
del Señor Oscuro el cual atonito ante tal rapidez se quedo perplejo.
-Te prezento mi hachita Gitznik , imvezil...-Vargee’ker se dio cuenta de que este salvaje era mas duro de roer de lo que
pensaba y tenia una que otra sorpresa- No zolo tu tienez cachivachez
magikoz.
De un golpe se alejaron los combatientes y comenzaron una mortal danza en la que
ambos hacian gala de una velocidad y fiereza increíble. Los poderosos brazos de
los contendientes le aplicaban una fuerza mortal a los ataques que hacian con
sus armas. Ambas armas eran magicas, poderosas, impregnadas de energias misticas
e intensas que de hecho combatian por si mismas, se lanzaban en el aire a gran
velocidad y sus dueños con la destreza que les habian dado los años y la
bendición de sus dioses controlaban apenas su furia para tratar de provocar el
mayor daño posible. Debian de controlar sus armas para cubrirse de los ataques
lanzados por su contraparte y mientras atacaban a su vez. El demonio que vivia
en la espada de Vargee’ker estaba de mas furioso al estar cerca de un arma
magia poseída como en la que el estaba y la espada estaba como loca, tanto que
queria separarse de su Amo, pero este la apretaba con firmeza y le guiaba los
golpes, no era conveniente que el arma se lanzase sola en medio de su odio
demoniaco y le dejase descubierto. Gitznik por su parte, siempre atacaba
primero,"ziempre kortava kabezaz, ziempre kortaba kuelloz y ziempre partia
kabezaz" antes de que su amo
decidiera que hacer, las fuerzas de Waaagh! le deban un ímpetu incontrolable
pero en esta ocasión estaba casi neutralizada. Los guerreros parecia que tenian
perros bravos a los que sus cadenas apenas podian contener.
Algunos guerreros se dieron cuenta de la pelea y se fue haciendo poco a poco una
especie de circulo viviente alrededor de ellos y no era tanto porque deseasen
ver la lucha, sino que los generales en su pleito mataban sin darse cuenta a
cuando ser viviente se pusiese al alcance de sus armas. Grimgor lanzo un hachazo
hacia la cabeza de su adversario pero este vio el movimiento delator de su
hombro y bajo la cabeza al tiempo de que le asestaba un golpe con la espada que
hirio el costado del orco el cual se contuvo el grito dolor.
-¿Te dolio animal? ¡Que lastima!
-Muxoz han heri’o al Jefe, pero dezpéx no lo han conta’o .
Grimgor lanzo una finta con su brazo derecho y Vargee’ker levanto su espada
para bloquear el golpe pero el astuto orco le dio tremenda patada en el vientre
que lo mando a volar por el terreno. Se abalanzo sobre el, aun cuando todavía
no caia al piso y le clavo su arma en el hombro. Vargee’ker grito de furia al
verse engañado y sometido aunque fuese por unos instantes y tomando la hoja del
hacha orca se saco la punta sangrante, resistio el dolor y avento al pielverde
respondiéndole con una patada tambien y mandándolo al suelo. Vargee’ker se
levanto rapidamente y se lanzo sobre el orco pero este rapidamente giro en el
suelo sobre si y esquivo todos los golpes. Debia de levantarse rapido ya que
estaba en desventaja y la contrarresto al dar una vuelta y caer sobre sus
piernas. El rapido movimiento del kaudillo sorprendio a Vargee’ker ya que era
muy voluminoso el orco para tener tal agilidad. El gorila verde le lanzo
estocada tras estocada y ambos combatientes iban y venian en medio de la
multitud, ya se habian desplazado mucho desde que iniciaron su pleito y se
habian hehco montones de heridas, pequeñas y grandes y estas manaban sangre y
se mezclaban con el sudor de ellos. Grimgor se dio cuenta de que estaba llegando
a su limite, el adversario era endiabladamente rapido y demoníacamente diestro
en el manejo de su arma y a menos que usara su astucia podria perder la pelea.
Vargee’ker empezo a sentir la impaciencia de su enemigo y decidio ponerle fin
ya que esta se estaba extendiendo mucho y era necesario apoyar a su ejercito y
no perder mas el tiempo, pero, aunque brutal y despidadado el combate estaba
poniendo a prueba sus talentos, tenia que reconocerlo y el enorme bruto que
estaba ante el no iba a rendirse asi como asi, pero ese ultimo pensamiento lo
distrajo y el orco le dio tremendo mazazo con la empuñadora de su hacha
encantada y su casco amplifico el impacto. Al ver que lo habia aturdido, el orco
aprovecho y lanzo otro ataque y su hoja probo la sangre y el hueso del brazo
derecho de Vargee’ker.
-¡Maldita criatura! ¡Eso si me ha lastimado! ¡Pagaras con tu alma y no sabes
que es lo que hare con ella!
-¡No haraz na’ ¡Loz muertoz no hazen na’! ¡Te voy a machacar la cara y
vevere de tu craneo hasta emvoracharme!
-¡Valientes palabras para alguien que no es ni siquiera un humano! ¡Ni
siquiera eres un hombre, animal!
-¡No zoy homvre, zoy orco, imvezil!
Vargee’ker se lanzo contra el orco el cual permanecio durante unos segundos
con la guardia baja y logro hacerle otra herida en la pierna mediante un
mandoble, pero el orco en realidad se habia dejado herir para tener cerca el
cuello de su enemigo, Vargee’ker apenas vio la hoja orca ir hacia su cabeza y
con un instintivo movimiento logro que el golpe diera en la armadura, mandándole
a volar una hombrera. El orco habia calculado mal y ahora tenia otra herida que
no habia previsto y era muy profunda, por lo general ese truco le salia siempre,
pero no esperaba tal velocidad y reflejos de su enemigo. Se alejo unos pasos,
afianzo su arma y lanzo un golpe que fue esquivado por el arma del otro y de
pronto, sin que lo pudiese evitar, el Señor del Caos con su mano libre le
apreso el brazo y le hizo soltar el arma mediante un fuerte y rapido golpe. Una
vez que el hacha salio despedida, y acercándolo a si, Vargee’ker golpeo en la
cara al pielverde repetidas veces con la empuñadora de su arma, con el filo de
la misma y con su casco, causandole heridas sangrantes. Le dio otro golpe en los
riñones y de una patada lo alejo de si para tener espacio para darle una
estocada mortal. La espada entro en medio de las uniones de su Koraza de
Protezion y Grimgor no habia aun acabado de gritar de dolor cuando un golpe
fuerte en la cara lo derribo, cayo de espaldas al piso y con la vista empañada
por su propia sangre. El ataque habia sido rapidísimo y fulminante. Parpadeo un
instante mientras trataba de llenar de aire sus pulmones y vio un destello
metalico que se dirigia hacia el. Trato de hacer algun movimiento pero la
perdida de sangre lo mareaba y le restaba agilidad. El dolor del hombro del
Guerrero del Caos era fuerte pero mas fuerte era la voluntad de Vargee’ker
para ordenarle a su brazo herido que sujetase la espada para el golpe final.
Grimgor no podia levantarse y sabia que el golpe seria rapido.
De pronto, dos fuertes golpes derribaron a Vargee’ker y este cayo encima de
Grimgor, Vargee’ker se incorporo rapidamente para encarar a su agresor y
descubrio que no era uno sino dos: Los leales Kaudillos orcos Oskaritoz y
Bachitaz habian visto en problemas a Su Jefe y venian a rescatarlo, se habian
hecho paso a traves de decenas de guerreros humanos y la ballesta de Bachitaz no
tenia descanso.
-Kuida'o, kietezito, kietezito, ke te ‘amos a partir tu mandarina en gajoz- le
dijo Bachitaz el cual le apuntaba con una ballesta a la cara.
-Primero te vamos a zakar de eza armadura tan ridícula ke
tienez y después te vamos a dar la zarandeda de tu vida, zonrozao.- dijo
Oskaritoz.
-¡Malditaz vestiaz! ¡Me tienen zin kuidao’ zuz amenazaz!-respondio
Vargee’ker furioso-¡Aaaargh! ¡De veraz ke me tienen harto, ya hasta toi
havlando komo uztedez!
-¡Ah zi! ¡Havlaz igual, pero no kon...nueztro eztilo!
Esa burla fue demasiado para el Dueño de las Sesenta Mil Muertes y se lanzo
como un demonio sobre ellos. Los orcos pararon cada ataque pero no lograban
responderle ni uno, y ¡es que era tan rapido! Los golpes de las armas
predominaban entre la batalla y los orcos empezaron a recibir heridas en los
brazos y piernas debido a los ataques letales de Vargee’ker el cual en menos
de diez segundos los habia hecho retroceder siete metros. Bachitaz se lanzo
sobre el abrazandolo y permitiendo a Oskaritoz darle de golpez en el costado,
Vargee’ker furioso arrojo a Bachitaz pero no habia caido el orco al piso
cuando Vargee’ker fue golpeado con brutalidad por los puños enormes y verdes
del segundo orco. Vargee’ker cayo al piso y tomo rapido una espada caida y se
arrojo sobre los orcos que se preparaban para el combate, mediante una sola
finta Vargee’ker esquivo a los dos orcos, paso en medio de ellos y les
inflingio una herida mortal a cada uno en el costado. Los orcos cayeron de
rodillas viéndose a si mismos y a la sangre que de sus heridas salia a
borbotones. Vargee’ker ya mas calmado, volteo a donde Grimgor para terminar lo
que habia empezado, el general pielverde seguia en el piso aunque empezaba a
incorporarse lentamente...Si tan solo supiera el Jefe Orko en donde habia caido su hacha... El
guerrero del infierno se lanzo sobre el, y el pielverde levanto los brazos para
detener la espada con los huesos de los antebrazos ya que no tenia opciones y de
pronto un animal salvaje salido de quien sabe donde embistio al general del Caos
derribandolo.
Vargee’ker cayo al suelo de nueva cuenta y se vio sin su espada otra vez y ante uno de
sus propios mastines del caos que iba siendo montado por un pequeño goblin el
cual tenia en sus manos el hacha de Grimgor.
-¡JAJAJAJAJA! ¡A ke le zalve el pellejo Jefe!-grito triunfante Memushken
volteando a ver a su maltrecho general- ¡ Dejeme akavo kon ezte imvecil, estoy
ke no me aguanto!
Se lanzo montado en la bestia contra Vargee’ker y le dio tremendo golpe en la
cabeza mientras recibia la embestida furiosa del perro iendo a caer otra vez.
Atontado y furioso por tanta intromision, el señor del Caos tomo de la pata al
animal y lo lanzo lejos, iendo el pequeño goblin a volar con todo y hacha.
El goblin cayo de pie y en un frensesi de combate se lanzo en suicida carga
contra este enemigo. El enano goblin habia logrado con su orda de jinetes orates
aniquilar a muchos enemigos y estaba en un estado de exitacion tal que no veia
el peligro en el que se encontraba. Vargee’ker se lanzo contra el enano pero
este mas agil por su tamaño, esquivo sus golpes y dejo guiar su brazo por el
hacha encantada. Esta casi hacia volar al pequeño goblin en su mania obsesiva
de hacer cuanta herida pudiese. Vargee’ker recibio heridas en el brazo, en las
piernas y en el cuello, no tenia una arma con la cual contrarrestar los ataques
mágicos y el goblin se estaba dando gusto con el. Tomo al pequeño goblin por
el cuello con un rapido movimiento y cuando se disponia a rompérselo recibio
una estocada de frio metal en el costado. Grito a causa del terrible dolor y de
pronto sintio que rapidamente el frio metal de una hoja que salia y volvia a
herirle. Vargee’ker cayo al suelo de rodillas y de reojo vio que Grimgor
estaba tan asombrado como el, vio que Memusheken aun tenia el hacha en sus manos
y dedujo que este no era el que le habia herido por lo que sol quedaba otra
posibilidad mas aterradora... Giro rapidamente y
tomo a su espada antes de que le cortase la nuca cerrando ambas manos sobre su
filo, no sin haber sufrido cortes profundos en ellas. La espada diabólica de
Vargee’ker estaba furiosa por haber sido soltada por el mismo de un modo tan
estupido y se revelaba ahora contra su Amo, los dioses oscuros ya estaba hartos
de este combate que no tenia fin y ordenaron al demonio de la espada que lo
castigase por ello.
-¡Dioses! ¡No me abandonen, no se enfurezcan conmigo, no me retiren Su Poder!
¡He de acabar con esto! ¡Se ha prolongado demasiado pero no es mi culpa! ¡Se
ha prolongado demasiado y he de terminarlo! – Grito airado mientras
arrojaba al goblin lejos de si y tomaba la espada fuertemente con su mano
derecha. En eso se acerco a el corriendo su corcel, el cual seguia malherido.
Subio a el su amo y este ultimo levanto ambos brazos para invocar un terrible y
mortal hechizo, sus ojos relampagueaban a traves de su casco y un aura maligna
se concentro alrededor suyo. El cielo comenzo a arremolinarse con sus nubes que
iban cambiando de un color gris a uno mas oscuro. Todos los guerreros que
combatian de uno y otro bando detuvieron su pelea al ver la enorme cantidad de
energia mistica que se concentraba en ese hombre. Grimgor, maltrecho y herido
miraba perplejo a Vargee’ker el cual recitaba hechizos prohibidos aun en el
Reino del Caos y veia su concentración de poder. Memushken, Oskaritoz y
Bachitaz se miraban asombrados por el fin que se acercaba, el aire empezaba a
ionizarze y la puerta del Reino del Coas empezaba a brillar mas. - ¡Todos
ustedes van a morir, mis dioses estan furiosos conmigo por tener esta
interminable y vana pelea! ¡Ofrezco sus miserables almas a cambio del favor y
complacencia de mis dioses!
-Tu no vaz a hazer na’, ezto ya zi acavo.
En ese instante, aparecio Wurzzag y su jabalí tras de Vargee’ker y antes de
que el pudiese hacer algo, el chaman orco lo toco con su baston, cayo un relámpago
sobre el Señor del Kaos y una luz intensa lo rodeo, lo fulmino intensamente,
Vargee’ker gritaba presa de las fuerzas magicas de este mundo que no
comprendia, los gritos de el y su reptil-corcel Wee’lka eran horribles y mas
horribles eran las caras orcas etereas que se arremolinaban en torno a ellos
dos, la luz paso de un blanco fulgurante a un verde intenso, todos los guerreros
que combatian detuvieron su pelea al ver como un haz de luz verde se elevaba
hacia el cielo y se perdia en el infinito, olas de energia mistica lo recorrian
y poco a poco le iban trasformando, reduciendo su tamaño y lo conviritio a el y
a su montura en... unas criaturas no mas altas que un goblin, bípedas, sin
manos, rechonchas, gordísimas y horrorosas, de colores brillantes y piel humeda
. Eran solo cabezas todo dientes con patas. Vargee’ker y su corcel estaban
confundidos por su nueva condicion física de...
-¡Ajaz! ¡Garrapatoz pa’ komer!-grito uno de los goblins que acompañaba a
Memusken al tiempo que se lanzaba toda la horda de goblins sobre ellos.
Vargee’kergarrapato quiso gritar pero de su enorme boca solo surgio un gruñido
inteligible, su reptilcorcelgarrapato no era mas guapo que el ni mas grande,
estaban en igualdad de condiciones y en desventaja si se considera que estaban a
punto de ser la cena de esa estupida bola de lunáticos y como dicen las tribus
de hombres rata de allende el norte “cobarde que huye hoy vive para matar mañana”.
Vargee’kergarrapato salio corriendo o saltando, o lo que pudo hacer con ese
cuerpo gordo y apetitoso con una fila de goblins locos tras de el.
Wurzzag encaro al ejercito invasor y alzo su baston, una gigantesca aura verde
comenzo a cubrir toda el area ubicada entre la colina que habian defendido y la
llanura en donde combatian los ejercitos. Los guerreros del caos entraron en
panico al ver que las criaturas demoniacas que los acompañaban desaparecian una
tras otra, comenzaron a correr hacia la grieta interdimensional antes de que se
cerrara pero los pielesverdes ya habian caido en cuenta de su huida y los
persiguieron en medio de un frenesi salvaje iniciando una masacre.
Grimgor se incorporo ayudado por Bachitaz y Oskaritoz que aunque heridos, eran
leales a mas no poder y después de todo “...El era el Jefe”.
Llego la mañana y el campamento orko era una algarabía por los trofeos
adquiridos en la batalla que habia terminado en la madrugada. La grieta del caos
se habia cerrado apenas habia desaparecido Vargee’ker y el ejercito del caos
fue abandonado a su suerte y al no tener guia, los guerreros enemigos fueron fácilmente
derrotados por la Orda Verde. En una choza grande los principales caudillos
tragaban lo ke el sheriffe les servia, comiendo y bebiendo hasta hartarse.
Grimgor se encontraba sentado junto a sus leales kaudillos y al pequeño goblin
que oportunamente le salvo al vida. El goblin se encontraba acostadito junto a
su nueva mascota canina la cual le habia tomado ultimamente cariño al enano
verde. El brujo yacia
sentado cerca de ellos impasible y en silencio, comia con los demas pero no les
dirigia la palabra, parecia que todo lo que pasaba alrededor de el lo
estudiaba.El gran orco negro se volvio a Wurrzag y lo confronto:
-¿Kien erez? Te he vizto dezde haze diaz merodeando nuezto' campamento y loz
chikoz dizen ke erez una espezie de brujo vagavundo ¿Ke rayoz vuzkaz aki?.
-Zoy Wurzzag Ud Ura Zabugh, zoy el zupremo zhaman orco, el zhaman maz chido de
por extoz rumvoz.
-¡Y la verda’ ke erez chido! ¿y komo le iziztez pa’ convertir al grandote
en un garrapato?-pregunto Memushken
-“Mmmmm.... Zon teknikaz.”- le contesto el brujo a travez de su mascara de madera.
-Aun no me haz dicho ke rayoz hazez aki.-le volvio a preguntar el Kaudillo orco.
-Vuzko al Kafre Eterno, he sio’ elegio’ pa’ encontrar al Zupremo Kafre, al
Gran Kaudillo, al maz pikudo de to’os los orkitoz para llevarlo al templo ke
zolo yo conozco pa’ ke zake el Hacha del Deztino ke llevara’ a los orkoz en
un gran Waaagh! a una Glorioza Era Verde en la ke habra todoz los diaz hartaz
batallaz y puraz victoriaz para laz hueztes de la Orda Verde.
-¿Azi komo ezta?-pregunto Oskaritoz.
-Mao’ menoz, nomaz ke violentaz, kon violentzia de a deveritaz... Y ahí
to’os ganamoz ziempre, to’oz los diaz.
-¡OOOOOOOOOOH!
-¿Y ke demonioz tiene ke ver ezo kon nozotroz?-pregunto Grimgor.
-Muxo, zonzo. Vuzco zin descansar a un grupo de orcoz muy ezpecialez: a
Loz-Ke-Zean-Dignoz. Te he vizto a ti, Grimgor Piel’d’Hierro, te he vizto
comandar a tuz orkoz de viktoria en viktoria, el Waagh! Me guio hazta aki pa’
verte en batalla y haz probao’ zer Un-Digno.
-¿Zoy digno? ¡Llevame al templo!¡Zere el Rey de los orkoz! ¡Loz guiare y
konkiztare el mundo!
-Momento ke zoy lento, Grimgor. El Waagh! me guio hasta ti, pero loz kaminoz del
Waagh! no zon claros.
-¿Ke no zon klaroz?-pregunto Piel’d’Hierro.
-No, zon verdez, de hecho ha pazao’ algo inkreivle, he visto maz de lo ke esperaba.
-¡Klaro! ¡Ez el Jefe! ¡No podia esperar menoz, Grimgor ez lo máximo!-rugio
Oskaritoz mientras se pasaba un pedazote de carne asada de quiensabeque.
-Te he vizto a ti Oskaritoz, y a ti Bachitaz y a ti Memusken, en kombate. Ezo he
visto, he hallado a mas de Loz-Ke-Zon-Dignoz -El kaudillo, los orcos y el goblin
se miraron entre si incrédulos.
-Lo ke hizieron por zu jefe y por la Orda habla de zu valor, enfrentaron al
guerrero supremo de otro mundo zin armaz magikaz y le dieron pelea. Y dirigieron
a la Orda a la viktoria al contagiarles zu liderazgo, zu arrojo, zu fiereza y
valentia.
-Pero, zi noz puzo como lazo de cochino eze idiota- le espeto Bachitaz.
-Nomaz peleamos kon el unoz minutilloz y ya me andaba partiendo la mandarina en
gajoz- manifesto el gordo Oskaritoz
-Eze guerrero en un instante mato a una centena de orcoz grandotes...El zolito.
-¡Y ezo ke le dimos chanza!-dijo el pequeño goblin Memusken emocionado.
-¿Tonz ke? ¿Noz vaz a llevar a to’os al templo eze o ke?-pregunto Grimgor.
-No-respondio el brujo
-¿NOOOOO?- gritaron todos.
-No. Tendre ke verloz de zerka a to’os ustedes. Deben probar ke Zon-Dignoz.
-¿Pero ke rayoz ya no te lo provamoz? ¡Lo akavaz de dezir tu mizmo, we!-le
interpelo Bachitaz.
-Ah, zi, nomaz ke el Waagh! Me dize ke ahora tienen ke zer Todavía-Maz-Dignoz,we.
-Ze me haze ke tu eztaz loko- le respondio Grimgor dándole la espalda al brujo-
ya ‘amonoz a la pirola, chikoz. Bachitaz, Oskaritoz, Rutgutz, reunan a las
tribuz y amonos de aki.
-Grimgor...¿Y ke le pazo a Vargee’ker? –pregunto Bachitaz –ya no le vi,
nomaz vi ka andaba korriendo komo loko pa ke no se lo zamparan loz chikoz.
-Ah, no ze, dejame pregunto a un goblin que andaba por ahí... ¡Jektorsalaz,
ven!-le grito a un goblin que llevaba algo de carne para comer.
-¿Ke pex, Jefe?-respondio solicito el goblin en cuestion
-¿Ke demonioz pazo kon loz doz garrapatoz ke eztavan perzigiendo loz
chikoz?-pregunto Grimgor
-¿Loz garrapatoz?... ¡Ah, zi! Atrapamoz uno.
-¡De veraz! ¿y on ta’?
-Me lo toi komiendo, ¿kerez un pedazo, Jefe?- le contesto Jektorsalaz.
-No ¿Y el otro?
-Kien zave. Ezte estava muy wueno, el otro ze noz pelo’.
-¿Y ezte garrapato, kual era de loz doz?-pregunto Bachitaz-¿Era el jinete o el
kavallo?
Los Kaudillos orcos se miraron fijamente a los ojos durante un momento.
-¡Kien zave, pero neta ke zi esta wueno!-dijo Oskaritoz al tiempo que le
quitaba el trozo de carne a Jektorsalas y se lo metia al estomago de una
mordida.
F I N
Dedicado a mis AMIGOS del Club de Modelismo de La Laguna
La Respuesta
Relato de trasfondo de la CaWa La Laguna 2005
por Ferando Alfonso Casas de la Torre
El sol entraba por la ventana a la habitacion de piedra y se veian algunas motas de polvo flotar hasta depositarse suavemente en la solida mesa de roble, la cual tenia algunos libros apilados sin ningun orden especifico. Su propietario no era amante de lo ostentoso y tendia mas a lo practico por lo que un pequeño divan se encontraba tambien ahi, al igual que tres libreros medianos. Una carta a medio escribir y otras cinco sin hacer era lo unico que le quedaba al hombre por hacer antes de retirarse a dormir. Rey Eduardo De'Gonz habia detenido su escritura y se encontraba en la ventana de su estudio, instalado en lo alto de la torre norte de la fortaleza Le'Inexpugnable observando el bullicio de su castillo y la algarabia del pueblo mas abajo, totalmente absorto en sus pensamientos relativos a los nuevos gastos que habria que afrontar el reino para la construccion del acueoducto que necesitaba para llevar agua a la ciudad.
Como un gesto de cortesia hacia la nacion vecina, el Gran Senescal y regente William d' Soto, habia enviado a un grupo de maestros ingenieros para darle asesoria en la construccion de ese proyecto y otras obras hidraulicas relacionadas con el mismo y enfocadas a mejorar las condiciones sanitarias del reino debido a la plaga de peste que habia invadido a su reino hacia tres años. Aunque Bretonia era una experta constructora en castillos, catedrales y otras obras de arquitectura no se habia caractrizado nunca por tener buenos ingenieros y debido a tal deficiencia es que el Conde le habia sugerido en aquella partida de caza el proyecto (claro que a cambio de ciertos favores sobre la cesion de unas minas ubicadas en unas colinas fronterizas entre ambos reinos). El proyecto era impostergable, la ciudades estaban creciendo al igual que la poblacion y no se podia dar el lujo de permitir que sus siervos se enfermasen, debilitando asi a su reino y haciendolo propenso a ataques del exterior. Los caballeros y nobles siempre habian tenido mejores condiciones de vida que sus sudbitos, pero en una guerra los caballeros solos no tendrian el apoyo necesario; no podrian ganar una guerra y aunque el gasto del proyecto fuese enorme y hasta cierto punto injustificado (los principales beneficiaroios serian los plebeyos) el no deseaba que su ejercito fuese debil y enfermo a la guerra. Por otro lado, el mismo podria cobrar ahora mas diezmo a los pobladores ya que el agua que bebiesen seria del acueoducto real. Tenia que realizar la obra y la unica solucion que veia aparte de aumentar la tasa recaudatoria con sus siervos seria desgraciadamente ...
-Mi Lord- le interrumpio uno de su consejeros el cual era acompañado de un hombre que tenia indumentarias del Imperio Occidental y de acuerdo a sus insignias y equipamiento se trataba de un heraldo. El hombre portaba una armadura ligera, sus ropas estaban sucias, la barba descuidada y sus grandes botas de piel estaban llenas de lodo seco.
-El caballero os ha traido una misiva urgente proveniente del oeste, del Conde Guillermo Araizen.- el rey se alejo de la ventana y encaminandose a su mesa de trabajo indico a los dos hombres que pasaran y tomasen asiento. Pero no lo hicieron, en su lugar ambos se acercaron a la mesa y desplegaron un viejo mapa de cuero que traia el mensajero y en el que se apreciaban los reinos amigos y enemigos.
-Decidme que le aqueja al Conde. Desde hace años no he tenido correspondencia de el y supongo que es para pedirme algun favor. ¿que le aflije tanto como para enviar un heraldo y mas especificamente a un capitan imperial hasta mi reino?-pregunto un poco intrigado y aun pensando en los gastos de la tesoreria.
-Mi Lord, ¿Me permite?-hablo el heraldo al tiempo que mostraba un mapa de cuero y el rey daba su permiso para desplegarlo sobre la mesa - Tenemos informes de movimientos de tribus orkas al oeste y sur de nuestras froteras. Al parecer tres nuevos jefes orkos, o caudillos, o como ellos les llamen, han logrado reunir una enorme cantidad de pielesverdes. Siempre les hemos tenido bajo observacion pero esta vez, a diferencia de otras, las ordas han avanzado arrasando todo a su paso. Por lo general algo sucede entre ellos y terminan peleandose entre si y se retiran una vez que han obtenido algun botin. Pero ahora no ha sido asi, siguen avanzando desde hace semanas y pueden ser una amenaza para nosotros.
--No me concierne lo que pase en sus fronteras del oeste, eso queda muy lejos de mi reino.-le espeto el rey desde su asiento..
-Asi es, Mi Lord. Pero tambien estas tribus orcas pudiesen amenazar por oeste y norte al reino del regente William.
-Tampoco me concierne. El hubiese pedido mi ayuda ante tal eventualidad.
-Cierto es, Mi Señor, pero tambien nuestras patrullas han detectado que tribus de barbaros conjuntamente con una horda invocada por magia negra de guerreros malditos, de no-muertos especificamente, se acercan al sur de nuestros reinos , Sir.
-Os he dicho que no me concierne-respondio aburrido el monarca breton.
-No me ha entendido, su Majestad, dije "nuestros"- enfatizo el heraldo al tiempo de que le miraba fijamente al rostro y apuntaba con su dedo indice enguantado en el mapa un punto al sur de Su Reino. el rey bajo la mirada al mapa y volvio a fijar su vista en el extranjero.
-Explicaos rapido, heraldo.
-Bien, mi Señor. Las hordas de guerreros adoradores de blasemias avanzan a paso constante desde el sur, no sabemos si bajo un unico mando o por nefasta coincidencia. La sola presencia de estos paganos justifica el desenvainar espadas y no dejar ni uno en pie. Ya han atravesado los rios Ehteriel y el Rio Gris con los inevitables saqueos y vejaciones a las poblaciones que han encontrado a su paso.
El rey bajo la vista de nuevo al mapa y volvio a ver a su consejero el cual le asintio confirmandole que el por su cuenta ya habia verificado dicha informacion del mensajero, el cual, una vez que se vio respaldado prosiguio su informe
-Algun nigromante o brujo se las ha arreglado para hacerse de algun libro magico potente que le permite controlar a los que en paz deberian reposar. Al sur de Laguna Seca un grupo de mercaderes estilieanos nos contaron los horrores que presenciaron cuando dos poblaciones fueron atacadas por cantidades enormes de muertos andantes. No dejaron a nadie con vida.- en este punto el capitan hizo una pausa debido a que sabia la gravedad de lo que iba a decir a contnuacion- Todos los que eran asesinados fueran hombres, niños o mujeres, si eran escogidos por el nigromante o sacerdote eran levantados por la noche con poderes magicos y bajo encantamientos combatian a sus antiguos amigos y familiares al dia siguiente. Los comerciantes tuvieron la idea de ir hacia el fuerte imperial de Vonhe para avisarles y pedir refugio pero vieron que entre las filas del ejercito maldito estaban los mismos soldados a los cuales les iban a pedir asilo y empendieron larga huida hacia el norte. No sabemos sus propositos exactos, ni si es una amenaza conjurada o acaso una maldita coincidencia funesta pero vienen hacia el norte, hacia aqui.
Un silencio reino en la habitacion y despues de una pausa y despues de emitir un suspiro el rey mando traer a sus cuatro consejeros mas leales los cuales fueron puestos al tanto por el extranjero y el consejero principal del rey. La discusion sobre qe hacer duro el resto de la tarde y despues de ponerse el sol el soberano levanto la mano para dar a conocer su desicion.
-Grave es lo que me contais, heraldo. Y he sopesado todas las opciones. Mi reino en estos momentos afronta varios desafios y no de indole militar, sino mas bien economica. Tengo varios proyectos por terminar y negocios por atender y tu rey me pide que entre a la guerra con el.
-Me temo que si Su Majestad. No era mi intencion traeros noticias tan desagradables y tristes pero la situacion terminara por alcanzarle a vos tambien.
-Por otro lado ya no tengo mas tierras que dar a mis caballeros y estos ya no tienen mas vasallos a los cuales pedir diezmo porque no hay mas tierra para sembrar.
-Mi rey no le esta pidiendo apoyo a cambio de tierras o pagos, Mi Lord.
-Por algo sois solo un capitan. El no me las esta ofreciendo ni yo se las estoy solicitando. La ocasion ahora nos es propicia para la busqueda de los Hermanos Sagrados que yacen olvidados en los reinos vecinos y a los que no tenemos acceso desde que la paz se establecio entre nuestros reinos.
-¿Os referieis a las viejas espadas y armaduras sagradas de los 4 Caballeros del Grial que estan escondidas al sur en los dominios del Conde Ricardo "el Kislevita" y al este, alla en los reinos enanos y elficos, Señor?-pregunto uno de los consejeros- No son tan sagradas como para organizar una Cruzada Santa y romper la paz, mi Rey. Y habeis dicho vos que tenemos asuntos economicos que atender como el acueoducto y otras obras vitales para el reino, sin mencionar la perdida de vidas humanas, Señor.
-Precisamente, consejero, es la excusa perfecta para la emprender La Conquista. Los nobles bulliran de gozo al ir defender su fe por La Dama y los plebeyos estaran deseosos de servirnos.
Todos los presentes en el cuarto se miraron entre si sin entender lo que decia Eduardo De'Gonz con excepcion del capitan extranjero al cual le recorrio un escalofrio solo de pensar las avariciosas palabras que sabia que diria el rey en ese momento.
-Ocultad el motivo, impregnad de gloria el objetivo, convocad a Las Familias, llamad a los caballeros y anunciadle con pompa a los plebeyos...- Eduardo enfoco su mirada en el mapa, entrecerro los ojos y sonrio- ...Iremos a la Guerra.
La Verdadera Hiztoria del Lanza-Goblinz
Cuenta la historia que un dia Grimgor Piel D'Hierro se encontraba en su campamento pielverde asediando la fortaleza enana de Karak-badur. Llevaba ya varios dias y el asunto no avanzaba mucho y se estaba en esa mañana planenado con sus oficiales el ataque mientras almorzaba y mando llamar a Borgut para saber la causa de los retrasos.
- ...Borgut, ¿Kuando caerá la maldita torre del Pazo Norte?
- Tenemoz problemaz jefe. Ezoz taponez no kieren zalir a pelear y ze ocultan en zuz fortalezaz.
- ¿Y loz lanza piedraz? ¿Ya laz termino de konstruir el enano que kapturamos?
- No Jefe. Zolo konstruyo una y ya no puede terminar.
- ¿Por Ke?
- Por Ke noz lo estamos komiendo.
-¡¡¡ GUBRIAZ !!! - Un Goblin con delantal de cocina se acerco corriendo.
- ¿Ke pazo Jefe?
- ¿ Porke demonioz kozinazte al enano ?
- Por ke zabe a tocino y eze ez zu favorito.
- ¡¡¡...BORGUT !!!
- ¿Zi Jefazo?
- Prueba el lanzapiedroz con ezte tapon verde imbezil .
- ¡A zuz ordenez jefazo….. !
Borgut salio velozmente tomando al goblin del cuello y cinco minutos mas tarde se escucho un grito…. "Aaaaayyyyyyyyyyyyyyyyuuuuuuppppppiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!...". Poco tiempo después se empezaron a escuchar voces y mas tarde el tumulto era enorme….
-¡¡¡...BORGUT !!!
- ¡Aki toy Jefazo!
-¿¡¿ Ke rayoz ezta pazando ?!?
- Zon loz Goboz, Jefe.
- ¿Ke diabloz kieren ahora?
- Vieron el lanzamiento y ahora tenemoz muchoz voluntarios pa' lanzarze contra la fortaleza enana.
- ¡¡¡ LANZALOZ A TODOZ !!!
Cuenta la historia que la fortaleza enana no fue destruida, pero su color cambio a uno un poco mas vivaracho…. ; P
La caída de la ciudad de Le Saint Crux
Relato breve, y en dos patadas (juro que esa era mi
intención),
Para
leer mientras desayunas o descomes
Basado en una batalla de WHF entre el suscrito y un
amigo
(La historia la escriben los vencedores!!!)
Por: Jorge Arturo Chavez Yepez
Capitulo
1 : Despertares.
Esa hubiera sido una mañana como cualquier otra en la ciudad Bretona de Le Saint Crux, el gallo había cantado al asomarse los primeros rayos del sol, la campana del templo de la dama del lago llamaba a los feligreses para reunirlos y hacer la oración del inicio del día, con la cual recibirían todas las bendiciones de la Dama, el Duque Raymundo Dulake aun seguía bajo los efectos de la ultima cata de Vinos procedente de los viñedos de le Chiqix, este vino era el mejor del reino Bretón, su color carmesí y su consistencia se conseguía con un procedimiento milenario que nadie mas que el Maese Fabricio Ducrux conocía, el Duque regente de la ciudad siempre acudía a la cata de la producción que estaba lista para enviarse como tributo al Rey Louen, siempre acudía antes para tomar su parte de la producción y asegurarse de que su reserva de vino personal no se rebajara con un tanto de agua por cada tanto de vino como se hacia con el vino que se enviaba de tributo. A pesar de este procedimiento el Vino de Le Saint Crux era apreciado en la Corte del Rey por su cuerpo y por su sabor (además es sabido por algunos productores de vino bretones que el vino de otras provincias se rebajaba con 2 tantos de agua por uno de vino, a la reina le gustaba este Vino rebajado por que ya solo tenia que exprimir unos limones y añadir azúcar para obtener una deliciosa sangria)
Bueno, como comentaba en mi relato esa hubiera sido una mañana normal si no fuera por un peculiar ruido que se escuchaba a lo lejos, el ruido subía de intensidad y poco a poco los habitantes de la ciudad se dieron cuenta que ese día no seria como los otros, que su paz y seguridad pronto se vería interrumpida.
WWWWWWWWWWWWEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!
Seguido de este extraño ruido se escucho un impacto sordo en la plaza de la ciudad y los feligreses salieron presurosos del templo (después de todo cualquier excusa es buena para evitar dar donativos para la preservación del templo, la veneración de la bota izquierda de Sir Nubias, y otras ideas que se le ocurrían al religioso en turno)
- ¿Qué fue eso? Se preguntaron todos mientras corrían al centro de la plazoleta
Colgado de los cuartos traseros de la escultura ecuestre realizada en tamaño natural en honor a Gilles el Bretón solo se veían rastros de tela negra, una sustancia verde parecida a la piel y sangre, de este amasijo de restos salía una débil pero constante risa maléfica:
wha ha ha ha, snurf, wha ha ha ¡le di!!!, ¡azerté,!!!!! jui el primero, zoi el mejor je je je
Los habitantes de la ciudad aun no comprendían que pasaba, y fue en ese momento que el pandemonio reino (aclaramos que el pandemonio no es ningún príncipe demoníaco proveniente del reino del caos que se dedique a matar gente a virotazos, para todos aquellos que no son de Jalisco, el virote es una especie de bolillo o baguette duro que se utiliza principalmente para hacer tortas ahogadas, por esta razón a todos los que vivimos alguna vez en Jalisco, la imagen de un Lanza virotes de repetición de los altos elfos nos resulta escalofriante)
WWWWWWWWWWWWEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!
WWWWWWWWWWWWEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!
WWWWWWWWWWWWEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!!!!!!!!
WWWWWWWWWWWWOOOOOOOHHHHHHHOOOOOOOOOO!!!!!
(Este último grito lo infirió un pequeño garrapato amarillo muy sonriente que sobrevivió a la batalla y ahora hace publicidad para una importante cadena de autoservicios, realmente nunca se recupero del golpe en la cabeza)
Las trompetas de alarma de los guardias de la puerta empezaron a sonar con gran fuerza, las campanas del templo de la Dama repiquetearon para realzar la urgencia de la situación, la ciudad se encontraba bajo ataque aéreo (aclaro, yo se que esto no es un relato de la segunda guerra mundial, y no se puede decir que era un ataque con cohetes V2 nazis, pero si consideramos la naturaleza del ataque creo que sigue siendo una buena definición) pequeños bultos gritones, seguían cayendo por todos lados, aplastando a personas, perros, y objetos por igual, los gritos que inferían al acercarse solo podían reflejar la locura destructiva de las criaturas que caían sobre los desvalidos bretones.
Capitulo 2 : Del otro lado de la Muralla…..
Y mientras el Duque aun dormía….
Aunque no lo crean, aquella hubiera sido una mañana normal si fuera de las murallas de la ciudad solo se encontraran las vastas planicies bretonas con los inmensos y verdes pastizales que eran parte importante de la economía Bretona, estos pastizales permitían la crianza de ganado bovino para exportación y del orgullo del país, sus caballos de guerra, estos imponentes animales pastaban libremente vigilados siempre por atentos criadores que sabían que de perder un caballo, su vida no valdría nada, también, un poco mas alejado se encontraban los frondosos viñedos de le Chiqix de donde surgía la principal materia prima para hacer el famoso Vino que tanto gusta al Rey. (el resto de la materia prima nos lo reservamos, ya que en aquellas épocas los sistemas de desagüe de las grandes ciudades no eran muy eficientes para separar el agua potable de las aguas negras y todo terminaba juntándose en el lago, esto era parte del éxito del vino, ya que era parte del la consistencia, del cuerpo y de ese sabor amargo tan característico. Pero insisto, esta información mejor me la guardo).
Bueno, el caso es que esa mañana era completamente diferente, los caballos no relinchaban, el ganado no mugía, y los que cuidaban a los animales ya no les preocupaba que su vida valiera menos que el subproducto de la castración de un toro (y no me refiero al buey que queda, si no al otro pedazo de carne que algunos cocinan y nombran criadillas). En lugar de todos estos elementos típicos de la campiña bretona solo se percibía un fuerte olor a carne asada (aquel día parecía cualquier sábado norteño AAAJJUUUAAAA) y los animales habían desaparecido, también los pastizales se veían mas verdes que de costumbre, pero el problema radicaba en que ese verde estaba en movimiento, fue entonces que un guardia en la torre grito:
-
¡Nos
atacan los Orcos!!!! ¡A las Armas!!!!! ¡Suenen la alarma!!! Y por ningún
motivo despierten al Duque!!!
Capitulo
3 : Vamoz Chikoz, ez hora de patear trazeroz de zeñoritos.
Aquella mañana era como cualquier otra, y si ya se que llevo dos capítulos diciendo que aquella mañana hubiera sido como cualquier otra, pero en este caso efectivamente aquella mañana era como cualquier otra desde el punto de vista del ejercito orco que se preparaba para la batalla, los orcos intentaban organizarse, algunos se peleaban entre ellos, los goblins volaban por los aires, los garrapatos arreaban a sus pastores, los goblins nocturnos se despertaban con jaqueca después de una noche de fiesta con cerveza de hongo sombrero loco (los que despertaban al ultimo recibían otra dosis de cerveza y se les daba una cadena amarrada a una pesada bola de metal, el funcionamiento de esta arma era muy parecido a las posadas mexicanas, en las que después de ingerir tequila, se le vendan los ojos al sujeto, se le dan unas vueltas para acabar de marearlo y se le da un palo de madera, después todos esperan que golpee una piñata, o haga algo divertido para grabarlo en el video y mandarlo al programa de “ay caramba!!!” Con la esperanza de que lo que les paguen por el video sea suficiente para sacar al abuelo del hospital, lugar al que no habría ingresado si no hubiera prestado su cabeza para la toma chuzca del video, bueno, los fanáticos funcionan igual, se emborrachan, son empujados por sus “amigos”, lo marean y lo avientan contra un objetivo muy parecido a las piñatas, ya saben que esos Bretones tienen un gusto bastante raro por las ropas de colores llamativos, mientras le gritan eso de “Dale! Dale! Dale! No pierdaz el tino...!”
Dirigiendo al ejercito orco se encontraba el caudillo mas exitoso de las ultimas décadas, Grimgor Ironhide, que seguía conservando su racha de invicto (todos sabemos que los orcos nunca pierden, y como dicen ellos: Zi ganamoz, ganamoz, Zi noz matan, noz matan, o zea ke no kuenta komo ke hayamoz perdido, y zi noz vamoz korriendo tampoco noz matan ¡o zea ke ziempre podemoz volver y probar otra vez!)
-
Jefe!!! Jefe!!! Se acerco corriendo un goblin
-
¿Ke pazo?
-
Ze noz eztan akabando los voluntarioz pa
lanzarze en loz lanza piedras.
-
¿A poko ya no tenemoz voluntarioz?
-
Zolo quedan loz suficientes para echar a jalar
laz maquinaz de guerra.
-
¿Ke zugierez renacuajo?
-
Podríamoz utilizar piedraz
-
¿Quierez decir ke podemoz utilizar los lanza
piedraz ke lanzan goblins para lanzar piedraz?
- ¿komo?
- No kreo ke funzione azi, ¡Ya ze!, ponganle tunicaz negraz a laz piedraz antez de lanzarloz pa ke parezcan Goboz
- Ke buen idea, jefe!!! Yo me hago kargo.
- Borgut!!!!
- Si Jefe?
- Llama a todaz laz tropaz, kiero decirlez la estrategia